lunes, 12 de diciembre de 2022

Oscuridad

Mira; tengo que hacerme a la idea de muchas cosas:

  • Probablemente nunca sea padre. No me preocupa, pero en mi entorno la gente de mi edad o menor tiene uno o varios hijos.
  • Probablemente no vuelva a crear un vínculo de pareja o afectico sexual. Eso si me preocupa, pero desde julio 2015 cuando me dejó mi pareja de entonces no he hecho nada por buscar pareja. No es una prioridad y además soy autista y he estado más tiempo en tratamiento y medicado que sin medicación. De hecho llevo en tratamiento con psiquiatra y luego psiquiatra + psicóloga desde enero 2018. Tres veces he tenido que empezar a tomar mirtazapina desde entonces
  • Parecer un adulto funcional en el trabajo me ha llevado a un burnout de libro y a un síndrome ansioso depresivo del que, 7 meses después, no he tenido grandes mejorías. Al menos no he acabado con un intento de suicidio

Sinceramente, yo no soy un adulto normal y no voy a tener una vida normal. Hay una presión por ser normal que, aunque intento obviar (me siento un outsider). Soy un friki de las bicis, de los coches, de las motos, de los trenes, de los aviones, de los autobuses. Mi mente es una BBDD enorme, sobre todo de coches-motos-trenes. He encontrado a personas que se ponen a hacer fotos a autobuses clásicos, gente que es más friki que yo. Aún así, el no salir con amigos cada semana ... el sentirme fuera de la sociedad ... es difícil y doloroso.

La gente disfruta rodeado de otras personas. A mi me agobian los ruidos, la gente. He pasado un fin de semana complicado, por lo que ocurrió la semana pasada, y por tener que volver a clase. Yo no quiero estar rodeado de gente que hace ruido.

Todavía no he tenido sexo con penetración. Cuando tuve ocasión la paroxetina lo hizo imposible. No es algo que me preocupe mucho pero creo que no es lo habitual con 43 años. Luego claro, en clase con mis compañeros UNGA UNGA me siento como si fuera de Venus ... Y prefiero ser de Venus a considerar a las mujeres muñecas hinchables autónomas que friegan y cocinan además.

Le pedí a mi tutora silencio en clase el 3 de noviembre. El 11 de noviembre me dijo que lo iba a comentar en una reunión. No ha dicho ni hecho nada. Un mes después. Hay gritos en clase cada día. Se lo pedí por un mensaje del aula virtual. Todo lo que ha hecho es decir que lo iba a hablar. Nada más. Si he mejorado la semana pasada es porque no he tenido clase y porque he estado en el pueblo sin ruidos. El mundo no está hecho para mí. No quiero ir a clase, quiero estar en un sitio sin ruidos y aprender a mi ritmo. Si dejo las clases tiro a la basura el esfuerzo hecho desde el 12 de septiembre, con los cambios de medicación, el empeoramiento y todo lo demás.

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