Al salir del veterinario tuve un mal presentimiento, pero sólo era ansiedad anticipatoria.
Intenté distraerme viendo videos de coches y lo conseguí. Luego fui a recogerle. En pocas horas volvía a estar en casa, algo sedado. Le envolví en un una manta y le tuve un rato en mi regazo.
Marco es mi compañero de vida gatuno. Llevamos más de 10 años juntos y me ha acompañado en diversos procesos terapéuticos. He dejado paicofármacos cuatro veces a su lado. No es una mascota, es un compañero o hermano peludo.
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