Acabo de imprimir las famosas hojas de seguimiento de las prácticas. Antes eran semanales y se entregaban cada mes. (Un latazo pero IGUAL así a alguno no le pillaban con el carrito del helado) Literalmente me quedan, unos días de trabajo, que me firmen/sellen las hojas y exponer el proyecto para poder titular. Ha sido más sencillo que en la FP anterior (más por el entorno y por cómo me encontraba que por en ciclo en sí), pero, también agotador.
Los neurotípicos no suelen entender que, adaptarte a algo nuevo (personas, espacios, protocolos, tareas) y, sobre todo interactuar con personas desconocidas es agotador. Siempre lo es.
Estoy orgulloso del camino, del resultado, del aprendizaje, de algunas interacciones y de la oportunidad laboral. Pero, el coste o precio a pagar ha sido alto.
En general, no ha sido culpa mía. Pude ser más asertivo. Pero la absoluta incompetencia y la ingenuidad de mi pareja de baile (muy a mi pesar), empieza a ser desesperante.
Cómo me diría M.: Corazón, acuérdate de respirar. Tus prioridades son tu salud mental, titular y descansar para empezar la nueva etapa laboral en las mejores condiciones posibles.
Me queda una sensación agridulce, sobre todo en los últimos días. Quizás debí ser mas asertivo y/o egoísta. Pero vuelvo a leer con cariño sobre viejos aviones de madera y tela. Aviones obsoletos, como me siento yo entre jóvenes adultos.
Sé que el agotamiento de los últimos días marca cómo me siento, y que bastarán 9 horazas de sueño y, algún día libre sin malos entendidos.
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