sábado, 18 de abril de 2026

Desesperanza

No he dormido mucho. Aunque no lo esperaba, el tema de los besugos y de hacer el 100% y de indicar y de corregir, me ha agotado. Me desperté, que se yo, a las 5 y pico y al final me levanté a seguir trabajando, como si fuera 2020 ó 2022 o el inicio de 2023 o el verano de 2024. Al menos tengo dos días de descanso, sobre todo para regularme y dormir y hoy no tengo que conducir.


Sigo leyendo sobre aviones bonitos y sigo escribiendo, mientras un piloto de apagafuegos, quizás solo un poco mayor que yo, comenta su complejo vuelo.


Acabaré de escribir parte del guion, me pondré crema, acabaré de desayunar, haré caca e iré a dar un paseo y a probar el espejito retrovisor.

Aunque estoy agotado y la rumia va y viene, puedo disfrutar del paseo y probar el retrovisor (que es más práctico de lo que pensaba ayer). Flores, demasiada gente y bicis, temperatura veraniega. Llego hasta mi atalaya cerca de las vías, me saluda un perrete. Mi bici, luz, paisajes bonitos y el cariño de personas anónimas a través de Bluesky.



He podido comer (y seguir avanzando en el trabajo, aunque quizás no es lo que mejor me viene).

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