jueves, 20 de junio de 2024

El final del camino


Dos semanas del final de las prácticas. Dos semanas de ese día tan agridulce. Del alivio por no tener que enmascarar más. De la tristeza de no seguir aprendiendo y siendo cada día un poco más profesional y más hábil. Del dolor de las preguntas: "¿Por qué no te quedas?"

No me quedo porque no me han dejado quedarme. Porque RRHH me dijo que lo que era justo y legal, y no suponía apenas costo para ellos, era imposible. Me han causado un grave perjuicio económico, profesional y han dañado mi salud mental y yo, como un caballero que soy, no grité sino que fui educado, di las gracias y salí de allí disociado, sabiendo que había perdido la oportunidad laboral más grande en años.

Hoy soñé, muy emborronado, con otra empresa, como una subcontrata, con iguales condiciones pero en la que se trabajaba en un turno fijo. Tendré que volver a buscar trabajo y hacer entrevistas ocultando que soy autista o pedir la adaptación a las primeras de cambio y que no me llamen más. Dije en 2022, en octubre, que tenía ansiedad, y no me volvieron a llamar de un importante grupo automovilístico donde había hecho las prácticas de forma brillante, sobre todo teniendo en cuenta que soy autista, estaba sin diagnosticar y trataba con compañeros distintos y con clientes cada día.

Es vivir el mito de Sísifo cada dos años. Yo lo hago perfecto, daño mi salud mental. Y para nada. Sin embargo siento paz y no ganas de llorar infinitas mientras escribo esto. La combinación de medicación, soporte de mi psiquiatra (una profesional muy cálida y que usa la medicación con coherencia, no primero te forra a psicofármacos y luego te escucha), psicoterapia y aprendizaje vital de dos años más de experiencia en todos los sentidos, da sus frutos. Me quise matar hace dos semanas. Pero frené la ideación.


Fue como llegar a 300 por hora a una curva muy lenta en una MotoGP y tirar de la maneta de freno delantera. Y que unas poderosas pinzas de cuatro pistones, anclaje radial y construcción monobloque, mordieran enormes discos de carbono. Saber que podría irme largo y tener una grave caída, pero tener confianza en mí y en la moto, poder pararla, tumbar, trazar y volver a abrir gas a fondo. Ojalá un día encuentre sitio en un equipo satélite y poder demostrar todo lo que soy y todo lo que se.


Me quise matar hace una semana. Y volví a tirar del freno. Una vez más. ¿Cuántas ideaciones me quedan antes de acabar el año? ¿Cuántas vidas he gastado en el Grado Medio? El mes que hice la matrícula tuve 2 ideaciones. El mes que acabé las prácticas, otras dos.

A pesar de la inacción del centro base, inacción dañina. A pesar de las faltas de respeto de mi familia. Que pueden ser simples olvidos, dado que están trabajando, pero me cuesta creer eso, quizás sean sólo malos entendidos, dado que su actitud real y objetiva es de ayuda. Pero soy autista. Y los pequeños detalles no me pasan inadvertidos.



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