(Relato subjetivo y, hasta cierto punto, falso, del final de una amistad entre una neurotípica y un neurodiverso).
Sábado, 10 de febrero 2018. Me quise matar. Me asusté mucho. No confiaba a penas en nadie. Por motivos que no vienen al caso, tampoco contaba con soporte a nivel médico, sólo medicación. Me dio vergüenza que alguien lo supiera y me ofreciera ayuda y me creé una cuenta nueva de Twitter. La persona que comenta esto me escuchó y ayudó mucho (y se lo agradezco mucho) vía WhasApp. Y cuatro años después, cuando le menciono ese día horrible, su respuesta es:
"Madrugadas malas pero días buenos".
Fue mi mejor y casi mi única amiga de 2004 a como 2016. Nos vimos por última vez en Septiembre 2020 (porque yo se lo sugerí). Los últimos 3-4 años de relación era que me daba respuestas estándar de cortesía. Se sorprendió de que recordara que el cumpleaños de su hija pequeña era el 4 de julio pasado (nació en 2011), lo recuerdo porque ella es de ascendencia francesa y es el día de EEUU. A mediados de Julio pasado se me hincharon las gónadas y corté la relación.
Su respuesta "si te va mejor".
La bloqueé en WhasApp. Para que me felicites el cumpleaños con desgana, mejor que no me digas nada. En primavera, en Avril me dice:
"¿Qué hay de malo en conocer gente por Internet?".
NADA, pero es que es la única forma que tengo de hacer amigos. La única. He pasado 6 o 7 años enteros sin tener nadie a quién contarle algo con confianza. Es neurotípica. Tiene una vida preciosa (aunque agotadora): marido, trabajo que le gusta, dos hijas. Hace trail running o como se llame. Tengo su edad, mi relación más larga han sido 4 meses, no puedo trabajar (estoy poniendo todo mi esfuerzo en salir adelante, ese es el trabajo más importante y menos valorado del mundo), me he querido matar, no creo que tenga hijos nunca.
Mi gran error ha sido tener amistad con personas neurotípicas. Tengo que hacer esfuerzos enormes para que me entiendan y no lo valoran. Es el camino al infierno. Ella ya se habrá olvidado de ese momento, y yo lo recordaré el resto de mi vida.
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