miércoles, 31 de agosto de 2022

Gracias

A ti, que sin tener por qué, en medio de tu abismo, me tendiste la mano. A ti, que me escuchas y te ilusionas con cada fragmento de conocimiento que te cuento a trompicones, como pelladas de yeso de palabras. A ti, que me has abierto las puertas de tu casa y de tu vida.

Gracias por estar a mi lado. Por dejarme estar a tu lado. El mundo, esa sociedad horrible y sin sentido, ese esperpento de falsedades, de falacias, de intereses contrapuestos, es mucho mejor, porque tu estás en él.

Será un placer guiarte de camino a la playa en bici la próxima vez.

Mil gracias.

Te quiero mucho.



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