sábado, 13 de agosto de 2016

El lejano país de los estanques

Un lugar diferente, donde todo parece transcurrir más despacio. La omnipresente conectividad mediante pantallitas desaparece y los ojos y el descanso lo agradecen. Arreglar una vieja bici de carretera reonvertida a bici polivalente con manillar plano y mandos de cambio bajo el manillar. Disfrutar de tener tiempo para todo, desayunar con calma, dormir la siesta y leer viejas revistas.

Aquí casi todo es diferente. Pero después de tantos días de madrugones, se agradece mucho.

Buenas noches y buena suerte.

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