Hay pequeños gestos que hacen más fácil la vida de los que te rodean. He cambiado mi naturaleza arisca y competitiva por otro carácter más amable. Mi nuevo yo es más agradable. Me quiero y se nota.
Hoy, como muchos otros días, rezumo amor, rezumo cariño. Y aunque no pueda mostrarlo como me gustaría, lo siento, y es una oleada amable, cálida y dulce en mi interior.
¡Te quiero!

No hay comentarios:
Publicar un comentario