Una bici, un tren. Venciendo la pereza acabo la semana como la empecé: haciendo deporte. Pilates y bici. Los pedales negros acabaron al final en la bici del mismo color. Discretos, con buen agarre y rodamientos sellados.
Nos queremos. A nuestra manera. Somos personas a la vez extraordinarias y a la vez ordinarias. Me encanta estar contigo. Conviertes algo tan sencillo como ir a un centro comercial, cenar pizza y dormir juntos en un instante increíble y muy dulce.
Una bici, un abono transportes y un tren.
Te quiero.
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