*En suramerica se llama guadal a zonas de arena tan fina como polvos de talco, donde los vehículos participantes en el Dakar hunden sus ruedas hasta los ejes y se quedan atascados.
De nuevo en el guadal. Después de varias semanas sintiéndome mejor, avanzando anímicamente por terrenos mas firmes y estables, vuelve el insomnio y la tristeza. Primero insomnio (días que haya dormido bien ... recuerdo el martes pasado y ya, y no fue bien bien). Después ... lo mismo de siempre. Me afectan cosas sin importancia real que no me deberían afectar. Eso lo se bien. La teoría. La practica es distinta. Ahora debería estar dormidito, pero hace horas que me desvele.
No voy a cambiar mi forma de trabajar por ellos. A veces me sale ser un poco "malo" y me tomo algún que otro descanso extra o dejo volar mi imaginación visitando webs varias, ésta entre ellas. Para qué voy a esforzarme al 100% si nadie valora mi esfuerzo, sino más bien que les de la menor lata posible. Es decir, mientras no te columpies mucho y seas discreto, cómo hagas tu trabajo da igual es difícil que quién lo tiene que percibir lo perciba.
Frente a la desidia, el pasotismo y la ley del mínimo esfuerzo (total, me van a pagar lo mismo etc etc etc) de algun@os (no todos, ojo, me consta) intento ser eficiente, preciso, perfeccionista. Intento trabajar lo mejor posible (que para eso estamos ¿o no?). Y eso me trae quebraderos de cabeza. Por intentar unificar criterios se empezaron a montar pajas mentales y a acusarme de cosas inverosímiles. Si hubiera estado pensando en las musarañas o viendo bicis en Internet, quizás no me hubiera dado cuenta de ese detalle. Y claro, por preguntar. No preguntes. Da igual que eso (no preguntar) implique hacer el trabajo, si no mal, de forma manifiestamente mejorable. Si preguntas eso implica que los otros tendrán quizás que tardar un poco más en hacer la tarea, y utilizar la materia gris en lugar de ir con el piloto automático. Total, con el volumen de trabajo que hay nadie va a ponerse a revisar lo hecho. ¡Ah! Y por supuesto. Si acabas tu parte, ni se te ocurra ayudar a los demás. En lugar de agradecértelo recibirás malas caras y quejas, quizás porque pones al descubierto su pachorra. Pero da igual.
Solo me ha afectado un poquito. Pero más de lo que me gustaría. De hecho tras momentos así se me quitan las ganas de trabajar. Pero soy profesional. Lo que me pide el cuerpo es decirles en tono bien alto lo que opino sobre su forma de trabajar (o de escurrir el bulto}. Pero no es buena idea. Lo que me pide el cuerpo es pasarme media mañana escribiendo y viendo bicis en internet en lugar de trabajar (total, que más da tardar medio día más en hacer algo). Pero no voy a hacer nada de eso. Yo a lo mío y chimpún.
Es demasiado tarde para recurrir a mi amado Zolpidem (la pastilla de la gloria bendita). O no. Me dopo y a correr (pero sin correr).
La arena no dura eternamente.
Pd. Al final recurrí al Zolpidem y, aunque era tarde, me dormí. El despertar fue un poco complicado (me sentía raro al no haber pasado las 6-7 horas necesarias para que desaparezca el efecto) pero nada que no se arregle después de unos pocos minutos, con una ducha, desayuno y un agradable paseo en tren.


Hay veces que es imposible que te resbalen las cosas, pero hay que tratar de conseguirlo. Porque lo que a otros no les afecta, te afecta a ti, y no es merecido.
ResponderEliminarSoy muy sensible. Mucho. Lo que a veces es una lata. Pero gracias a la medicación, a mi esfuerzo y a los médicos conseguiré poco a poco a poco hacerme más impermeable. Gracias por leerme.
EliminarPor supuesto que la arena no dura siempre, al igual que al final del pozo siempre hay una luz.
ResponderEliminarBesitos Chico M.
Lara
Gracias por comentar Lara! Es un honor tenerte de nuevo por aquí!!!
EliminarTengo muy claro que la arena no dura eternamente. Y que incluso saldré fortalecido de éste trance. Pero hay veces en que los pensamientos negativos me pueden.
Un abrazo brujita linda!