viernes, 17 de mayo de 2019
Viernes
Escucho podcast RNE mientras trabajo. Apenas tengo molestias en el cuerpo y me siento en calma. Hasta con sueño. Es que me levanto pronto. Dormir es necesario y a la vez precioso. Tengo ganas de algo sencillo, como volver a casa, hacer la compra, meriendicenar y descansar en compañía del gato pirata.
El tiempo cálido ha cambiado pero las nubes también son bonitas.
martes, 14 de mayo de 2019
Up
Tener buena memoria (plana, en cuanto a detalles, fechas, lugares, personas, acciones, y de emociones, cómo me sentía o lo que pensaba en ese momento) a veces es un latazo.
Hoy las espectativas eran más pequeñas. Me sentía mejor física y anímicamente. Además el sol de la primavera me sienta bien. Aún así, camino de la rehabilitación estaba un poco revuelto y con ganas de llorar. No constantes pero si intensas. Me pude calmar, de nuevo. Si, soy frágil y todavía me altero con facilidad, pero también soy capaz de calmarme con todavía más fácil. Quizás soy más flexible. Los materiales muy rígidos se quiebran en lugar de doblarse.
Ya de vuelta a casa y sin muchas molestias ni físicas ni anímicas. Y con algunos nuevos ejercicios para el cuello aprendidos.
Buenas noches y buena suerte.
lunes, 13 de mayo de 2019
Aprendizaje
Al final todo esto es un aprendizaje enorme. Pero todavía tengo miedo de los días desastrosos y de sus noches eternas.
Intentando no despertar demonios anímicos ni físicos.
También he aprendido a gestionar los días menos buenos. Y no debo anticipar sino fluir.
Escuchar, leer, escribir
Todavía recuerdo la sensación de mezcla de ilusión y satisfacción, pero también nervios y calor en la cara del miércoles en la consulta. Apenas una hora después estaba en otro taller, maravillándome con los relatos de los compañeros.
Empieza la semana, con algo de pereza pero muchas horas dormidas y el recuerdo del descanso, del taller, de los sitios vistos. La luz es preciosa y delicada, todavía suave. Sin el calor del verano.
viernes, 10 de mayo de 2019
Interacción
Le pregunté como se encontraba. Molestias del cuerpo que ya duraban varias semanas. Por el resultado de una prueba. Me intereso por ella y ella se interesa por mi. Me pregunta qué tal me fue la última cita con la psiquiatra. No se atreve a preguntarme porque sabe que soy muy sensible, y hay veces que no me gusta ni siquiera que me pregunten cómo estoy. Aunque hay formas y formas de preguntar. Si tengo mucha ansiedad casi todo me molesta y me sabe muy mal no saber calmarme, como para que me recomienden que me relaje.
Interesarse el uno por el otro. Es precioso. Antes, no me habría atrevido a preguntarle. O mi relación habría sido tan inexistente que no me habría enterado de lo que me pasaba.
Si, éste lugar a veces es un patio de colegio, con polémicas infantiles. Unos hacen, otros no hacen, unos y otros opinan de lo uno y de lo otro y así en bucle constante.
Pero, tal y como le decía a Venus, estoy por encima del barro. A veces vuelvo al barro, pero ir de lado sobre piso deslizante al volante de un potente R5 de rallyes, tiene su encanto. Es un reto.
Gracias por preguntar, gracias por tu apoyo. Los pequeños detalles son importantes.
miércoles, 8 de mayo de 2019
Confirmación / Sensación
Sin tu ayuda lo que soy no sería posible. Sin todo lo que me he trabajado (ese "hacerte caso") tampoco habría sido posible.
Días grises
Creo que nunca había escrito justo-antes-de. Después si, cada vez. Pienso en lo que te diré y lo muchísimo (la mayor parte de cosas positivas, pequeñas, importantes, y positivas) que ha ocurrido desde la última vez. Las horas transcurren mansamente y los nervios infinitos no aparecen, ni creo que aparezcan todavía.
Escucho música totalmente cósmica que me aísla de las pequeñas tonterías, ruidos y voces. Me siento más a gusto rodeado de gente. Música cósmica que me recuerda a 1999. Seguro que a Venus, le gustaría.
martes, 7 de mayo de 2019
Detectada humedad en el piso
Mario se había acostumbrado a hacer pis sentado en el retrete. Así era más difícil manchar la taza del váter o el propio suelo con su orina. A veces resultaba un poco asqueroso, sobre todo en los baños públicos, donde la limpieza era mejorable.
No era el caso. El suelo negro brillaba, al igual que los azulejos y los sanitarios. La limpieza era casi quirúrgica.
lunes, 6 de mayo de 2019
Arañando relatos
Me está costando LA VIDA escribir dos relatos. Pero, aunque me cueste, es precioso. Es precioso pensar en nuevos talleres, nuevos relatos, leer en voz alta y todas esas cosas preciosas. Y no únicamente en cómo me siento.
Dormir bien es precioso. Estar tranquilo. Que la rutina no sea desagradable. En un día de calma y de casi paz (aunque los días tengan claroscuros y altibajos) es difícil comprender la lluvia.
sábado, 4 de mayo de 2019
La calma
Como siempre pensando en que decirle a la psiquiatra, en estas casi ocho semanas ha pasado casi de todo. Pero la sensación es positiva, no es una sensación, es real.
Echo de menos a una personita.
Buenas tardes y buena suerte.
jueves, 2 de mayo de 2019
Lluvia
-La lluvia es distinta-Susurra Claudia.
-¿Cómo dices?
-La lluvia no me gusta. Quiero que deje de llover.
-Algún día dejará de llover. Es una primavera muy lluviosa, pero dejará de llover.
La ciudad y su bullicio quedaba atrás. El coche recorría un universo de pequeñas carreteras llenas de curvas, entre montañas. De prados tapizados de hierba. De cercas de alambre de espino y vacas. Paula detuvo el coche junto a la puerta de una casa.
-Paula, todavía no te he dado las gracias.
-¿Darme las gracias? ¿Por qué?
-Por acogerme en tu casa.
-No hay por que darlas. Es un placer.
-Voy a sacar a pasear a los perros.
Claudia se enfundó el poncho y las botas. Pese a la lluvia constante, los perros necesitaban salir para hacer sus necesidades y correr. Paula la vio alejarse, precedida por los perros, a través del prado, bajo la lluvia.
Recordó su capa. De algodón engrasado y color verde oliva. En realidad era un abrigo largo, hasta las rodillas, con capucha, cerrado por botones metálicos y plateados. Pero todo el mundo le llamaba capa. Al comenzar el curso, a las aprendices de maga se les entregaba una capa de color verde, botas altas de cuero y un libro de hechizos. Significaba la transición de la niñez a la edad adulta. El comienzo de la lucha contra la lluvia. Cuando las avenidas amenazaban con desbordar los diques, era su turno. Protegidas bajo sus capas, las magas se enfrentaban a la lluvia. Su magia reforzaba los diques. Eran la última línea de defensa ante las inundaciones.
Claudia se sentó sobre la hierba mojada, junto a un pequeño muro de piedra que delimitaba uno de los prados. Las lágrimas bañaban su rostro. Sus ojos de un azul muy suave estaban enrojecidos por el llanto. El pastor alemán abandonó sus juegos en el prado, se acercó a ella y le lamió la cara. Claudia le acarició con cariño la cabeza y el lomo.
-Gracias, precioso.
Diques a punto de estallar. El estruendo que precede a la avenida. Un alud de agua y barro y piedras, que todo lo arrasa. Esperar a la tormenta. Resistir. Un segundo más, un minuto más, una hora más, un día más, una semana más. Apuntalarse. Sacos terreros. Taludes entibados con vigas de hierro y tablones de madera. Contener la respiración, el miedo, la rabia y las lágrimas.
Aquel recuerdo volvió a la mente de Claudia. Aunque intentara olvidarlo y negarlo. El cuerpo inerte de Myriam, cubierto por su capa verde oliva, tendido en el barro. El tiempo indeterminado que pasó abrazado a ella, bajo la lluvia.
Claudia se puso de nuevo en pie. Se quitó la capucha. Dejó que la lluvia mojara su pelo cobrizo. Dejó que el agua se mezclara con las lágrimas. El plástico resultaba más ligero que el algodón engrasado. Más ligero y más frío. Aséptico. Menos lleno de recuerdos.
Descanso
Y ya es mayo.
He dormido muchísimas horas. Cuando desperté era de día, pero me di media vuelta y seguí durmiendo hasta más de las nueve.
Necesitaba descansar. Mucho. Mi mente y mi cuerpo. El cuello molesta menos, la espalda casi nada. Ese DFN de lecturas, series, películas.
Volver a dormir bien me ha costado unos cuantos meses. Pero es precioso.
Pensando en la semana que viene (como suele) pero a la vez disfrutando del tiempo libre.
martes, 30 de abril de 2019
Pulling the rain
Algún día tendré que volver a estar bajo la lluvia. Y puede que el torrente erosione mi montaña artificial. Y deba reconstruirla, reforzarla. Con herramientas manuales o incluso con excavadoras. Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero todavía puedo mantenerme en pie.
Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero llueve diferente. Siempre llueve distinto. La lluvia me permite descubrir reflejos preciosos en el suelo. Reflejos de mi mismo. De un yo hermoso y resiliente. Imagino preciosas trazadas sobre un circuito encharcado, con ruedas de agua.
Desde ayer, una nueva canción de la lluvia, o para la lluvia. Hoy no es un día de lluvia, quizás un día un poco nublado sí. Pero pronto podré estar de nuevo con el gato pirata o quizás en la piscina, o trazando nuevas rutas en la memoria del GPS.
Algún día podré dejar atrás la lluvia. Algún día podré avanzar bajo la lluvia con una mezcla de suavidad, confianza, calma y empatía.
Sarajevo
El alba la sorprendió despierta una vez más. La luz se filtraba por las ventanas, todavia suave. Sin embargo el calor era de nuevo denso y pesado denso y pesado, como siempre. Su mirada se paseaba por las grietas del techo. Se le antojaban caminos de dolor y perdición esculpidos en el yeso. Por fin decidio ponerse en pie. Sarajevo, un enorme pastor alemán dormitaba junto al colchón donde ha dormido ella. No había somier que lo sustente, ni cuadros en las paredes. Ni tampoco lámparas. Ni muebles. Sólo suelo de madera, desgastado, paredes desnudas, apenas una mesita de noche con un candil y una caja de cerillas. Y un piano de color negro. Descalza recorre los pocos pasos que le separan de baño.
lunes, 29 de abril de 2019
Luz
La vuelta a la rutina después de las vacaciones fue un poco cansada, pero no demasiado. Al final lo que me cansa es lo mismo y, ya que no depende de mi, intentaré que me afecte y me canse lo menos posible.
Ayer fue un día cansado, y largo, interminable. Pero también bonito. Alguien me dijo que "parecía que llevara toda la vida haciendo eso". Pese a mi timidez, mi carácter nervioso, apenas me agobié. El día de hoy empezó acompañado de la policía entregando las actas en el juzgado. Espero no repetir la experiencia en las próximas elecciones. Pero fue más fácil de lo que pensaba. Y eso me encanta. Poder superar pequeños retos. O no tan pequeños.
Hoy ha sido diferente. Dormí por capítulos, pero profundo. Y no poder descansar lo suficiente, no me agobió. Unas horas después si que puede descansar lo que necesitaba.
Interactuar aunque fuera por twitter también me encantó.
Los talleres me encantan. Aprender. Escuchar siempre. Leer a veces. Aprender siempre. Aunque el afán de protagonismo, los pequeños grupos (cerrados) de gente que se conoce de antes, no sea lo que más me guste.
jueves, 25 de abril de 2019
Bloqueos de diferencial
Todo vehículo capaz de circular por caminos me gusta. Una bici de montaña, o una moto "trail" (mixta campo carretera). O un coche todo terreno, que ya son casi una rareza. Si conducir por asfalto ya se me antoja difícil, trepar por empinadas pendientes debe ser muy complicado. Pero con experiencia y un vehículo apropiado, también algo muy agradable. Superar obstaculos. Como el la vida.
Allá por 1994 leía Solo Auto 4x4 y quizás también Auto Verde en la biblioteca del instituto donde estudiaba. Siempre he sido una especie de aspiradora de información escrita. Leer me encanta. Es a la vez una necesidad y un refugio. Hasta donde llega mi memoria siempre me recuerdo leyendo. Ya fueran libros o prensa. Después, a finales del siglo pasado, llegó internet.
Hoy ha sido un día complicado. No puedo esperar que llueva hacia arriba. Dije lo que tenía que decir, con firmeza pero también de forma educada y lo menos visceral que fui capaz. Mientras tanto solucionaba problemas operativos con el médico gracias a mi teléfono móvil. Y sin agobiarme.
Se que vendrán más cuestas, pero ahora tengo más recursos. Reductora. Bloqueos de diferencial. Y hasta cabestrante. Recursos intangibles pero reales. Recursos tangibles y reales. Recursos químicos y afectivos.
Gracias a todos los que me ayudáis, a un lado u otro de la pantalla, a un lado u otro del espejo.
Amor universal
miércoles, 24 de abril de 2019
Memories of green*
(*Memories of green es un corte de la banda sonora de Blade Runner)
En la piña derecha de una veterana Yamaha XT 350 negra pude leer por primera vez esas palabras en inglés. Off/Run. Engine stop. Luego descubrí que era un simple interruptor para detener el motor, al alcance del pulgar derecho. Mucho más cerca que la llave de contacto y sin necesidad de soltar la mano del manillar.
Volver a la rutina. Pero es diferente. Escribo rodeado de gente y de sus conversaciones y ruidos inevitables y no me importa. O por lo menos no me afecta tanto. Llueve, y la lluvia también me afecta, me pone blandito (en el sentido de sensible). Pero llueve diferente. Llevo un poncho transparente, que deja entrever mis emociones, pero que me protege de la lluvia. Y para la lluvia de verdad tengo capucha y paraguas. Para la lluvia interna también tengo otros recursos, tangibles e intangibles
All those moments will be lost in time, like tears in rain.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Lo que pudo ser y no fue. Lo que fue y ya no existe. Lo que es y existe. Diferente, por supuesto. Completamente distinto. Pero supone un alivio y una felicidad enorme para mi contar con alguien.
Ya echo de menos tus abrazos.
martes, 23 de abril de 2019
Recuerdos
Es increible lo caprichosa y precisa que es mi memoria. Muchos días no recuerdo lo que he comido, si cerré el coche, olvido nombres, se mezclan rostros en mi mente. Sin embargo hay instantes que puedo recordar con toda claridad ...
Era el otoño de 1998 y yo estaba aprendiendo a conducir. En mi caótico horario de clases (mezcla de dos cursos diferentes) siempre encontraba un hueco para acercarme a la autoescuela por la tarde, ya caida la noche, a hacer test primero y luego para las clases prácticas.
A veces volvía a casa en dos autobuses, otras en metro y caminaba un poco. Cuando esperaba el bus, la parada estaba justo al lado de una pizzería, las motos de reparto casi en la misma parada, sobre la acera. Una de las motos era una Yamaha Neo's. El color no lo recuerdo, pero si que no llevaba portabultos y que el cofre iba sujeto con pulpos en la parte trasera del asiento, a las asas y al chasis, a una anilla para poner un antirrobo. Mientras esperaba el bus, miraba el manillar, el cuadro de instrumentos (que sólo tenía chivato de reserva de gasolina, no nivel) ....
Mi reflejo
Hasta hace meses apenas me miraba en los espejos. Y tampoco me gusta salir en fotos. Al ser introvertido y solitario, muchas veces no tenía a nadie que me hiciera una foto. Ahora me gusto un poquito más y en los últimos meses me gusto más. Se que el atractivo externo no es mi mejor baza, pero mi voz profunda, mis brazos largos hechos para abrazar y todo mi ser pueden ser atractivos.
Buenas tardes y buena suerte.




