jueves, 11 de octubre de 2018

Colores

Después de algunos días un poco complicados, vuelve la luz.

Y los colores.

Y pienso en  bicis chulas con guiacadenas. (Para que no se salga en los baches y saltos más gordos).

Y me quiero más.

Y me altero menos y me calmo antes.

Comprendo que todo el mundo tiene problemas. No solo yo. Y que pedir ayuda es el camino para resolverlos.

Y no soy un desastre. Puedo ser un buen amigo. Y hacer sentir mejor a personas.

Y ya no me siento mal por estar mal a veces. Sólo intento recuperarme.

miércoles, 10 de octubre de 2018

El ejercito de los serafines. Morteros y esperpento.

Podía haber retrasado la cita con la psiquiatra pero al final da un poco igual. El esperpento me ha afectado, me ha generado un poco de ansiedad, pero menos que en situaciones similares. Y, como bien me ha dicho la psiquiatra, si todo me diera igual también debería preocuparme. Sería menos humano.

Al final, si en un día como hoy, de lluvia de morteros (y esperpento) y médico, he podido mantener la ansiedad más o menos a ralla, ya pueden caer chuzos de punta, que voy a seguir adelante.

De nuevo esa sensación de música que poco a poco se desvanece. Una marea suave, dulce, delicada, que todo lo puede. Estoy acalorado y nervioso, tengo ganas de llorar, pero también me siento satisfecho conmigo mismo y en paz. Y con un punto de alegría.

Suena Soulds and Stars, que es la banda sonora de hoy.

Avanzando poco a poco. Con medicación, apoyo psiquiátrico (que suena fatal pero técnicamente es así) trabajo personal casi diario ("lo has hecho tú solo"), consigo poco a poco gestionar mis emociones, que me afecten de forma más proporcional y poder calmarme en días o semanas como la de hoy. Y me quiero más. Y soy un poco más sociable. Con talleres (X2) y comiendo en compañía. Aunque a veces sean negativos, un poco negativos. Quién no lo es. Y me quiero más y siento que no estoy desperdiciando mi magia.

Hoy igual hubiera necesitado que alguien me cubriera las espaldas o que me abrazara.

¿Me abrazas? ¿Me dices que todo va a salir bien?

Pero con los recursos disponibles he salido adelante bastante bien. Incluso tener que volver a escribir ésta entrada, no me ha irritado demasiado.

Con ganas de estar en casa, en un entorno cómodo donde poder acabar de calmarme.

Avanzando de forma imparable como una pequeña excavadora.

Gracias a ti por tu profesionalidad y empatía.

Gracias a los que me escuchan.

Y una vez en casa, tras un rato de descanso, cena, un viejo rallye del mundial y los mimos de Marco y me siento mejor. Sin ansiedad, sin ganas de llorar. Es precioso poder calmarme.

martes, 9 de octubre de 2018

Volver a escribir

No escribía desde Junio o así. Me refiero a algo creativo, a parte del blog. Que también es creativo, pero de forma diferente. Escribir un relato. O un pseudorelato. Como en tantas ocasiones, escribo cuando no me siento bien. Cuando estoy más nervioso y con ganas de llorar a ráfagas (curiosa expresión, muy mía). Pero me se calmar. Más o menos. Al menos puedo dormir y descansar los fines de semana, que es mucho. Y contarle a alguien cómo me siento, aunque sea de forma escrita y con una pantalla de por medio. Creo que sería capaz de contar también como me siento cara a cara. Al menos ante una persona tan sensible y comprensiva, seguro que si. Ya no me siento en un laberinto del que no puedo salir ni tengo pensamientos tan negativos.

El relato en sí empecé a escribirlo en 1993 o 1994. Se que lo continué en parte en 1996 y en 2000. Y que en abril (AVRIL, si, AVRIL) transcribí una pequeña parte al ordenador, añadiendo algunos detalles. Escribir y reescribir. Expresar lo que siento (a veces un poco a punto de estallar) a través de mis personajes.

Que bonito es escribir y poder calmarme y seguir adelante y seguir creciendo. Y que alguien me escuche.


domingo, 7 de octubre de 2018

Taller

Las espectativas eran pequeñas pero las cumplí con creces. Participé, no me sentí fuera de lugar, además, fue interesante. Hoy también logré dormir bien y es precioso. Los fines de semana son mucho mejores así.

A seguir adelante.  Semana importante.

sábado, 6 de octubre de 2018

Rebotando



Por primera vez en muchos meses vuelvo a rebotar. Se que se han juntado muchas cosas: la vuelta de las vacaciones, el cambio de tiempo casi imperceptible pero a la vez imparable, la nueva aplicación, lo que pasara un día que no puedo decir.

Todo empezó así. Esa tarde de miércoles. Esa noche sin apenas dormir. Al día siguiente dormí 10 horazas (que me supieron genial) pero me notaba raro, revuelto, con los nervios de punta.

Admitir que de nuevo necesitaba ayuda me costó una semana.

Y desde entonces, a pesar de algunos altibajos y algún momento surrealista, todo ha ido mejor. Me calmo antes. El miércoles me repuse de los nervios y del pantallazo negro del ordenador (nada que google 1 no puede solucionar. Google 2 es familia). Me fui a nadar, cené viendo una serie y me calmé. El jueves estaba más calmado y ayer también. Pude dormir, me desperté alguna vez, nada más. Y hoy dormí estupendamente. Todavía me noto un poco raro y tengo ganas de llorar y me pregunto si siempre será así, si tendré días medio malos toda mi vida. Es una pregunta que no se responder, ni yo ni nadie, quizás la psiquiatra a la que veo pronto y a la que contaré todo esto.

He aprendido a pedir ayuda las veces que haga falta, a calmarme. Y así soy capaz de dormir casi todos los días bien. Y me quiero más. E intento ser más sociable, con talleres como por ejemplo el de mañana.

Y se que soy afortunado, y que tengo trabajo e ingresos y mi familia que es una red de apoyo estupenda.

Y escribo esto y me emociono pero no es doloroso. Bueno, tengo los ojos húmedos nada más.

La ansiedad es una vieja compañera al igual que la tristeza pero siento que ya de nuevo yo puedo más que ellas. Si, con la ayuda de la mirtazapina, pero aun con ella los 3/4 primeros meses tuvieron días mucho peores y noches mucho más largas.

Hace cuatro años descubrí que hay cosas que es más fácil hacerlas que pensarlas. Ir al MAP y exlicarle cómo me sentía, los nervios infinitos y el insomnio. Y me dopé por primera vez (paroxetina y creo que zolpidem para dormir porque llevaba tres días sin apenas dormir). No  me gusta tomar medicación y más si tiene efectos secundarios (ya hablé de ellos en otros post). Pero hice un acto de fé y pastillita para dentro.

Ahora me sigo alterando y poniendo nervioso y triste pero me calmo en HORAS no en días y lo peor es que me pueda costar algo dormir. Despertarme alguna vez. No dormir 3 horas o 6 y despertar un sábado a las 6 de la mañana. Que es muy bonito. Todo esto lo recuerdo porque he visto que hace 4 años me descargué una canción a las 6 de la mañana. Indicativo de que llevaba ni se sabe sin dormir y me levanté y me puse a escribir en el ordenador y a buscar música.

Y la canción es ésta, Marazion. Que es una localidad del suroeste del Reino Unido.

jueves, 4 de octubre de 2018

Burbuja

Distancia. Antes cercanía y ahora ¿Desgana? Tampoco tengo derecho ha exigirte nada. Me quedo con lo positivo. Aunque sea puntualmente, de mes en mes, estás ahí.

(Estoy algo cansado y necesito un retrete con urgencia pero suena Alan Parsons Project en los acuriculares y, a pesar de todo, el día ha ido bastante bien.)

Saliendo de la burbuja. Si, ya he pasado de la etapa en la que todo me saturaba y que incluso los trayectos en transporte público me resultaban agotadores rallando lo desagradable. Pero hay personas que me saturan. Tu no tienes idea de lo que pasa por mi mente. Tu no tienes la culpa. Para nada.

Pero bueno que los mensajes negativos si que me saturan. Así que este intento de cara a la galería creo que no lo repetiré.

El otro intento si. Que en general no le resulta desagradable. Lo anterior, la inercia desde luego es mucho más cómoda, pero he de intentar superarme.

Ayer y hoy. Y mañana. Días de intentar calmarme y más o menos conseguirlo. Incluso resolver alguna indecencia informática por mis propios medios.

Ayer hoy y mañana. Y la semana que viene. Lo que tenga que ser será.

Suena música poderosa: percusión, trompetas, coros. Me recuerda a Abril de 2015 y a la lluvia. Y a esos pequeño paseos después de comer (En solitario salvo muy contadas ocasiones). Y a Venus. Si estuvieras aquí te contaría todo esto y me escucharías. Y quizás me dieras alguno de tus sabios consejos. Pero no estás aquí. Y, a pesar de todo, todavía hay gente que me tiene cariño. Aunque sea al otro lado de la pantalla.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Remedy

Un bache.

El mismo bache.

Una piedra. Grande. Y afilada.

Pero he aprendido alguna cosa. Piscina, cena y una serie. Y vuelve la calma.
Eso he aprendido. A calmarme.

Remedy.

rem•e•dy /ˈrɛmɪdi/  n., pl.  -dies, v.,  -died, -dy•ing. 
n. [countable]
  1. Medicinesomething, as a medicine, that cures or relieves a disease or anything wrong with the body.
  2. something that corrects or removes an evil, error, or undesirable condition.

(Pues hoy no ha sido la mejor noche pero al final he dormido bastante bien. Me costó un poco dormirme, me desperté alguna vez. Pero mucho mejor que otras veces.)

A seguir adelante y pensar en lo conseguido y en las nuevas actividades y en bicis aguamarina.

martes, 2 de octubre de 2018

Colores

A veces me pregunto si de verdad estoy avanzando. Y, ¡claro que si!

Poco a poco, cada día más, de forma casi imparable.



viernes, 28 de septiembre de 2018

Through this great sea of blackness

Y la oscuridad se va quedando poco a poco atrás. El laberinto. El mar de profundidad inabarcable.

Y tengo ganas de hacer cosas, nuevos talleres. Y soy capaz de hacer algo tan revolucionario como COMER ACOMPAÑADO.

De nuevo "una eslinga sirve para que tiren de ti, a parte de para tirar de alguien". Todavía me pregunto si estoy bien o no. Y me encuentro bastante bien. Cuando menos sensaciones neutras. El siguiente paso (que llegará cuando tenga que llegar) será no preguntarme cómo me siento (aunque tenga días menos buenos como todo el mundo) y simplemente, vivir, disfrutar, fluir ...

De todas maneras todo es mucho más chulo que a principios de año y he aprendido cosas.

martes, 25 de septiembre de 2018

El laberinto

Dentro del laberinto. Donde vivir duele. Donde todo es complicado y agotador. Con sentimientos desbocados. Noches infinitas. Pedir ayuda parece la única solución. Pero también cuesta. Y duele. Y parece tan complicado.

Pero lo hago. Lo hice. Lo haré.

Siempre hay salida.

Vivir ya no duele.

Estoy orgulloso de mí mismo.

Supero pequeños retos. Me enfrento a mis miedos

Y la calma es maravillosa.

Y hay gente que me quiere y a la que quiero.

He salido de mi laberinto.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Start

Empezar de nuevo. Nada que no haya hecho unas cuantas veces. Volver a la rutina. Como decía en ocasiones anteriores, sólo ha sido un día, una toma de contacto. Pero ha ido bien.

Me han sacado sangre y no me he mareado (y ya son unas cuantas veces, cuatro o cinco al menos).

Estoy en el camino. Y si no se algo, lo pregunto. Todavía siento una punzada de miedo o de ansiedad a veces. Pero sonrío y sigo adelante.

Fotos. Imágenes. Me he descargado la aplicación de Flickr y he subido un montón. En bruto, sin retocar. Es más rápido que con el ordenador (porque no hay que pasar las fotos a él y con una pantalla grande delante es inevitable empezar a retocar.

Memoria de imágenes. Puedo recordar lo ocurrido en éste año (complicado pero bonito) sólo mirando las fotos.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Los recuerdos

Recuerdos.

Al final un ordenador, o un móvil, o un blog, es un contenedor de recuerdos. Fotos, textos. Recuerdos. Este lugar es un poco un contenedor de recuerdos. Viejas revistas, folletos publicitarios de coches y motos -de la era pre y post internet-. Libros. Carpetas con apuntes.

Recuerdos de una vida anterior. De hace más de diez años. Me releo y en parte me reconozco pero en parte no. Recordar muchísimos detalles, algo muy típico de mi. Ahora hay cosas que ya no recuerdo. Y es lógico.

Recuerdo las conversaciones por Messenger, los sms y las llamadas. Alguien se interesaba por mi. Alguien me quería. Tu me querías.

Ahora nadie me quiere en ese sentido, pero sí que tengo amigos, la mayor parte al otro lado de la pantalla.

Se acaban mis vacaciones y, en cierto modo, empieza una nueva etapa. Espero que me concedan alguno de los dos cursos a los que me he apuntado. Y poder volver a aprender cosas y a interactuar con gente.

Pero todavía siento una punzada de inquietud al comenzar ésta nueva etapa. Todo va a ir bien. Acabo de tomar la mirtazapina. Algún podcast de misterio y a dormir.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Evolución

Releo el diario (ese mismo que dejé de escribir hace 4 años) y algunos blogs que llevan tiempo durmiendo el sueño de los justos. Y me noto distinto. He evolucionado. Se pedir ayuda. Y aunque leer todo eso me renueve cosas, me siento bien. Y todavía me queda un poco de vacaciones aunque solo sea para descansar en un sitio precioso.

lunes, 17 de septiembre de 2018

De viaje

Es precioso estar tranquilo y disfrutar de cada día. Viajar. Recorrer una ciudad distinta y desconocida. Dormir sin problemas en una cama cómoda pero desconocida. Paisajes preciosos. Museos. Calles. Iglesias. Plazas. Desconectar. En anteriores viajes estando digamos en el camino de estar bien no disfruté lo que debía porque me costó dormir y no dormí demasiado y me agobiaba por cosas sencillas. No ha sido así. Sin apenas nervios. Todo parece distinto. Los colores son más vivos. Estar a gusto con mi familia.

Voy a intentar vivir cada día. Sin miedo y sin prisa. Disfrutar de los días de descanso. Hacer ejercicio. Comer con cabeza. Pasear. Ver series y películas. Disfrutar de Marco.

Buenas tardes y buena suerte.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Luz

Lluvia.

No ha sido una lluvia intensa. Sólo cielo gris y llovizna. Pero me tenía mucho miedo a los cambios de tiempo, sobre todo a los cambios de luz, porque no me han sentado bien anímicamente en otras ocasiones. Me han puesto muy triste.

Es increíble cómo puede cambiar un paisaje bajo una luz distinta o una época del año distinta. Es increíble cómo puede cambiar un lugar o una situación dependiendo del estado de ánimo.

Le tengo un poco menos de miedo al otoño ya que hoy me he sentido bien bajo la lluvia.

Algún día tendré que estar de nuevo bajo la lluvia.

Buenas noches y buena suerte.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Bocanada y alivio

Alivio.

Poco a poco el alivio avanza. Ya no recuerdo el último día en que no dormí bien, en que desperté de madrugada un sábado, por ejemplo. Quizás en marzo, y de eso ya han pasado unos cuantos meses. Y es precioso. Acababa el año pidiendo dormir y estar tranquilo y lo he conseguido. Y es precioso. Y puedo seguir avanzando. Como en las últimas ocasiones Septiembre significa descanso y ver sitios preciosos. Me encanta. Hace muchos meses que el vértigo no me alcanza. Hace como 3 meses del último día medio malo. Poco a poco todo se va colocando. Y puedo seguir avanzando, creo en mi, confío en mi. Estoy tranquilo. Me dan igual cosas de la rutina que en realidad no tienen importancia.

Feliz fin de semana a todos.


jueves, 6 de septiembre de 2018

Matices

Cambia la luz y los días son más cortos. Cambian los colores. Y yo poco a poco voy cambiando. Todavía con miedo a empeorar y a no dormir. Pero avanzo poco a poco. Y es maravilloso poder apreciar cada momento y cada color con serenidad.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Confianza

La sensación poco a poco se va desvaneciéndose. Como una canción que acaba. Como el eco de una nota grave de piano en el aire. A pesar de encontrarme francamente mejor, los nervios y el vértigo, ya no infinitos, pero aún en la tripa , de antes de entrar en la consulta. Pero cuando entro todo me transmite a la vez, confianza, calma y acción. Actuar.

Cada vez un poquito mejor. Y no es una idea irreal, es cierto. Aunque "todo me lo digo yo" todavía necesito una visión externa, objetiva y experta para confirmar que no creo, que estoy en el buen camino. Y sigo a delante. E intento no pensar en cuando dejar la medicación, ya que no me corresponde a mi tomar esa decisión.

Y mientras tanto a seguir creciendo y disfrutando. Las vacaciones que ahora llegan.

Gracias, buenas tardes y buena suerte.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Nocturnal

(Me encantan las canciones con un punto de amargura y de tristeza, pero no puede estar más alejado de cómo me siento. Si puedo controlar mi vida cada vez más. Si hay un montón de cosas buenas en mi. Si que puedo ayudar con pequeños gestos a la gente y a mi mismo y todo eso es tan bonito)

Primera norma nocturnal
No me mires así
Nada te puedo dar
No hay nada bueno en mi

La tierra lucha contra el sol
Y todos los planetas
En perfecto descontrol
órbitan sobre mi cabeza

No puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi

Presiento lo que va ocurrir
El circulo se cierra
Mira que te lo advertí
Esa es mi naturaleza

No puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi
No hay nada bueno en mi

Un impulso irracional
De destruirlo todo
Hundirte y descender
Como el octubre rojo
Y volverte a levantar
Cuando has tocado fondo
De una mala racha

Misteriosas e infinitas
Son las leyes del azar
Si pudieras elegir
Cual de ellas romperías

Ahora no puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi
No hay nada bueno en mi
Ni nada más que decir

Amaral - Noctunal


sábado, 1 de septiembre de 2018

Septiembre

Septiembre cambió allá por 2003 o 2004. Hasta ese momento significaba el final del verano. Y los exámenes de septiembre, a veces muy amargos y desesperados. Pasar del ritmo lento de Agosto a los exámenes de septiembre nunca lo olvidaré. Y el comienzo del curso. Sobre todo cuando implicaba un cambio de ciclo. Del colegio al instituto o del instituto a la universidad. De todo eso hace como poco 21 años. Un siglo, casi. De 1997 a 2018.

Agradable paréntesis de fin de semana. La próxima semana es a la vez importante y bonita. Ver de nuevo a la psiquiatra. Tengo que comer de forma más racional y hacer más ejercicio, a parte de eso todo es positivo. Apenas me afectan cosas sin importancia en el trabajo. En general, me canso mucho menos. Incluso en los trayectos. Tengo ganas de hacer cosas. A pinceladas me relaciono con la gente y disfruto de su presencia. Y es precioso.

(De fondo suena Songs for The unification of Europe y me recuerda a cierta viaje al pueblo hace 6 años muerto de sueño. Conducir con sueño no es más adecuado. Ni lleno de rabia como en marzo.)