La sensación poco a poco se va desvaneciéndose. Como una canción que acaba. Como el eco de una nota grave de piano en el aire. A pesar de encontrarme francamente mejor, los nervios y el vértigo, ya no infinitos, pero aún en la tripa , de antes de entrar en la consulta. Pero cuando entro todo me transmite a la vez, confianza, calma y acción. Actuar.
Cada vez un poquito mejor. Y no es una idea irreal, es cierto. Aunque "todo me lo digo yo" todavía necesito una visión externa, objetiva y experta para confirmar que no creo, que estoy en el buen camino. Y sigo a delante. E intento no pensar en cuando dejar la medicación, ya que no me corresponde a mi tomar esa decisión.
Y mientras tanto a seguir creciendo y disfrutando. Las vacaciones que ahora llegan.
Gracias, buenas tardes y buena suerte.
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