Ser autista es darse de cabeza contra una pared casi cada día. No quiero, ni siquiera, sugerir lo que no es, no he tenido ideación. Pero hay un poso de desesperanza desde hace 3 semanas, al tener un bucle de ansiedad, que no tenía desde el otoño de 2024 o desde noviembre pasado.
Una vez, en febrero de 2018, el 10 o el 11 (podría mirar la fecha exacta, pero ni me apetece ni me conviene), me soñé despierto, de anciano, con la cabeza rapada, arreglando cosas en una especie de vivienda-taller caótico. Y rodeado de gatos y perros recogidos de la calle.
El primer fogonazo de recuerdo, la primera analepsis, es despertar llorando abrazado a una hembra de pastor belga, en el suelo del taller, en un saco de dormir, y con esa compañera perruna lamiéndome la cara.
Soñé con restaurar bicis de los 80 y de los 90, cuando me enganché a las bicis y al ciclismo. Soñé también con restaurar coches y motos populares de los 80 y de los 90, desde un VW Golf 2 GTI, a un AX GTI, pasando por ciclomotores de campo tipo Suzuki DR Big y por motos nacidas tras el telón de acero, como la MZ ETZ 125.
Pensé que necesitaría una furgoneta para poder llevar las bicis, las motos y a los peludos. Podría haber elegido alguna furgoneta que vi en mi infancia, una Nissan Vannette, o una Trade. Pero escogí una VW T1 aguamarina.
Y el final de esa ensoñación que viví e imaginé, despierto, era ir camino de la playa en una furgoneta como esa, con una amiga como copiloto y un perrete en su regazo. Y bicis en la caja de carga.
Al día siguiente, a pesar de una tarde entera de ideaciones, seguía con vida, y me prometí volver a estudiar, estudiar una de esas FP nuevas de mantenimiento de vehículos. Que no eran como en 1993, cuando empecé BUP. Cuando las FP eran para "los que no valen para estudiar" (que frase mas injusta y más clasista y capacitista. No eres mejor o peor persona por tener, o no tener, la capacidad de memorizar y vomitar conocimientos).
Soy consecuente con mis decisiones y elecciones, y, en Agosto de 2020, cuando la pandemia se llevó por delante mi puesto de trabajo de entonces, decidí volver a estudiar. Primero una fp de coches, luego otra de trenes y la última, que acabo mañana, de aviones. En la segunda FP llegó el diagnostico de autista. De esos 6 años, 3.5 los hice medicado y todos en seguimiento, los 2 primeros cursos solo en psiquiatría y, a partir de ahí, en psiquiatría y psicología. No ha sido un camino fácil. No sé hasta que punto me ha merecido la pena, pero tampoco tenía muchas otras alternativas, con mi edad, neurotipo y problemas varios de salud mental (ansiedad, depresión, insomnio, ideas de muerte).
Estoy muy orgulloso de todo lo aprendido y de todo lo conseguido y de la gente que he conocido (de casi toda la gente que he conocido). Como persona que es doble excepcionalidad (autista y AACC), aprender siempre es la respuesta porque se une la necesidad de aprender de los AACC y el hiperfoco autista.
Parece que la última FP es la definitiva, y en junio estaré trabajando. Tengo que descansar, porque llevo semanas muy complicadas, con sueño interrumpido y ansiedad. Creo que se nota mucho. Mañana el esperpento máximo y se acabó la FP.
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