Como hace algo más de dos años, me costó algo dormirme porque estaba acostumbrado a acostarme al filo de la media noche. Hace meses que no me despertaba tan pronto, las últimas veces, en enero o febrero, porque no podía dormir.
Fue una idea genial hacer un pequeño reconocimiento del lugar de trabajo la semana pasada. Sabía dónde aparcar. Mucho antes de la hora teórica de comienzo del primer día estaba aparcado, con trenes preciosos a la espalda. Al rato vino un compañero y hablar me sentó bien.
El día ha sido sencillo, todavía tengo muchas preguntas, pero me veo capaz. Voy a poder.
Sin ganas de llorar ni apenas ansiedad en todo el día, con buen descanso ... es precioso. Me doy cuenta de lo que he avanzado en solo 12 meses.
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