lunes, 20 de enero de 2020

Nuevo taller

Es el número 10. Desde Abril de 2018. Han pasado x21 meses, un año y x9 meses desde entonces. Y todo por una sugerencia de la psiquiatra. Ahora recuerdo la sugerencia/reto de otra psiquiatra (la semana pasada) y me da vértigo.

Esperando en la biblioteca a que empiece el taller. Dentro se está calentito y hay silencio, salvo por el ruido de la climatización, que es un zumbido molesto. Si pudiera me tumbaría en algún sitio. Me gustaría tener una especie de cama-saco de dormir-burbuja portátil. Algo que cupiera en la mochila y fuera ligero como una manta de supervivencia y que, una vez desplegado, se convirtiera en una pequeña tienda de campaña y un saco de dormir. Buscaría un rincón y me descansaría un rato.

He merendado unas galletitas saladas y tengo la tripa llena.

Estoy impaciente por qué comience el taller. ¿Cómo será? ¿Y los compañeros? ¿Conectaré con alguien? ¿Acabaré tomando algo con alguien? Si no estuviera aquí, seguro que no. Como me dijo un compañero al indicarle que hoy empezaba un taller, es algo distinto a la rutina del trabajo y seguro que conozco a gente interesante. Me conformo con conocer gente. Bueno, poco a poco. Estar aquí ya es un paso adelante.

No estaba aquí, en una silla naranja de plástico desde Marzo del año pasado. Un día un poco agridulce. Hoy fue completamente distinto y el camino en compañía, muy agradable. ¿Por qué a veces socializar me resulta tan complicado y me satura tanto y otras es fluido y agradable?

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