lunes, 19 de febrero de 2018

El albañil de las palabras

Estaba enfadado. La verdad, muchos días me siento enfadado con el mundo y conmigo mismo y me apetece gritar. Y puedo gritar muy fuerte. Y he gritado fuerte a gente que quiero, lo que es un completo desastre.

Estaba cansado, enfadado, frustrado y con ansiedad. Un asquito con patas y dopaje (= medicación = mirtazapina). Pero aun así fui capaz de usar con sentido común la herramienta que mejor domino. No, una llave allen de 6 mm, no. La palabra.

(La multieherramienta de la imagen además de llaves allen varias tiene 2 destornilladores)

(Con sentido común).

Expresé lo que sentía con educación pero de forma directa, sin rodeos.

Fue como tirar una piedra al agua y esperar a ver lo que pasaba. Total, el no ya lo tenía.

La respuesta llegó realmente EN HORAS. Como dije aquella vez "sonriendo debajo del casco". Podía haberte tirado el pisto y decir "esto ha sido gracias a mi". Pero hice lo más difícil. No hacer nada.

Cuando me recupere he de buscar un trabajo donde mi dominio de la palabra y mi atención por el detalle sirvan de algo. Ahora la prioridad soy yo.

Buenas noches y buena suerte.

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