... de una ciudad del sur, no se que año, quizá en el 90.
(Manolo García - En una playa calma).
En el MP3 suena de nuevo Let me back in, canción con final intenso y casi orgásmico, aunque de nuevo use a Manolo García como título de una entrada o post.
A pesar de las teorías de la conspiración la incertidumbre continúa. Ni me da igual ni me genera mucha ansiedad, algo sí, pero como no depende de mí, lo que tenga que ser será.
Las frases tipo Mr Wonderfull sobre pensamiento positivo, que todo depende de tí, que no hacen falta ni médicos ni pastillas (los **cojones**) me irritan y entristecen a partes iguales. Si, ser positivo, quererte, creer en ti es importante. Pero no lo es todo. Parece que "estás mal porque quieres". Poco más o menos como el "tranquilízate" o "anímate" tantas veces escuchado. Como si uno pudiera controlar sus emociones al 100% y pasar de la tristeza a la alegría, de la ansiedad a la calma en segundos a voluntad. Sin terapia, sin profesionales de la salud mental de por medio y sin la imprescindible medicación a veces.
En fin. Arrieros somos y en el camino nos lo encontramos todo perdido.
Complicidad y confianza asimétrica. Que agradezco.
He tenido que cambiar de parque. Una madre y su hijo se sentaron a mi lado en el banco. Que no pasa nada, pero la madre se puso a fumar y aunque no huelo un cajero el tabaco si que no lo soporto.
Pensando en los relatos escritos en los dos primeros trimestres del año pasado, que del segundo me falta alguno. Recuerdo:
Aguas estancadas
Abandonadas ruinas bajo las nubes
Y por otro lado:
Y ya, y creo que me falta uno del taller de los sábados.
(Pues era la preciosa "
lluvia")
Al menos ahora sólo he de escribir sin planear (pero con defensas inconscientes o inconsistentes). Más o menos como aquí.
La temperatura es radicalmente distinta a la de hace X2 semanas y en la calle se está genial.
Mañana me miran mis ojos. Creo que me agobiaré lo menos posible y además me servirá para descansar.