miércoles, 15 de enero de 2020

Mi corazón envuelto en gomaespuma

A salvo de las piedras. A salvo de la niebla meona que todo lo cubre con su película de humedad gélida. Avanzando por terreno firme, a veces gas a fondo, de pie sobre los estribos. Recordando esa sensación amarga del manillar que se agita bajo tus manos al pisar una piedra oculta. Recordando con vértigo los días en los que morir parecía la única forma de dejar de sufrir.

Muchos kilómetros recorridos al manillar de mi KTM rallye virtual. Muchos cordones de dunas superados. Me he quedado enganchado en la arena innumerables veces. Me he caído, me he perdido. Pero con un poco de ayuda he podido seguir adelante. Y todo ese camino lo he andado yo solo. Siendo un ovillito, un peso muerto, a pesar de los esfuerzos de la psiquiatra no habría llegado hasta aquí.

De vuelta a casa en el Cercanías. Recorriendo un tramo de enlace, camino del vivac. Pensando en nuevos retos que ahora se me antojan imposibles. Me suben los calores a la cara. Pero igual en unas semanas todo es fluido y me atrevo. Y si no tampoco pasa nada. No hay que forzarlo.

Buenas noches y buena suerte.

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