jueves, 6 de octubre de 2016

2x10

Han pasado dos años.

Se me antoja que en cada post me repito como un disco rallado, que repito "lo bien que me siento" como si una mentira repetida muchas veces pudiera mutarse en verdad.

No todo el oro brilla. Se que no estoy al 100%, que no estoy "curado" del todo, y ahora que he alcanzado una relativa estabilidad anímica, me asusta mucho volver a tropezar y volver a caer.

No todo el oro brilla, pero me siento mejor. Todavía introvertido y tímido, solitario, pero mejor. Más abierto, más calmado. Todo es más fluido y me enfado menos, me irritan menos cosas sin mucha importancia, que, además, no está en mis manos cambiar.

Han pasado dos años desde que tiré de la baliza porque no podía seguir así. Siempre me ha costado preguntar y mucho más pedir ayuda, pero ahora al menos creo que soy más consciente de mis propias fuerzas y sé reconocer cuando he de pedir ayuda médica o profesional.

Se que me queda mucho trabajo personal por delante. Ahora mismo me estoy acomodando y no debería.

Pero en estos dos años han pasado muchas cosas maravillosas y la mayoría no por azar, sino por mi trabajo y voluntad. Sigo siendo básicamente la misma persona, pero a la vez soy diferente.


Aquella mañana, para informar a alguien a quién quiero de mi visita al médico y de la medicación que me habían recetado, queriendo quitarle hierro al asunto y darle un toque de humor, hice una foto que ahora mismo, por pudor no me atrevo a publicar, pero si que puedo describir. Un libro, Cuentos del Tour y encima las cajas de medicinas, que me acompañaron durante algunos meses. Como si fuera un episodio más de dopaje del Tour de 1998.

Y dos años después aquí estoy, delante del habitual ordenador. Hace tiempo que no pienso cosas feas. A veces siento melancolía (como ahora mismo mientras escribo esto) pero no es esa tristeza inabarcable a cada momento. Y dormir bien es estupendo. A veces me despierto muchas veces, tengo sueños muy vívidos y extraños (como los de hoy). Pero duermo bien. Y soy un poco más calmado y menos nervioso. Como ayer.

2x10. Dos platos y diez coronas. Ahora que el 1x11 y 1x12 son la bomba casi se me antoja anticuado. Pero esas bielas de dos platos significan esos dos años de .... crecimiento y conocimiento.

¡GRACIAS! Buenas noches ...

REBOOT

De nuevo, aquella máquina latiendo bajo sus manos y pies. Su tacto áspero y ruidoso le resulta familiar. Aunque sabe de sobra que es sólo una máquina, sin conciencia, sin sentimientos, se le antoja que está feliz por rodar de nuevo hacia un destino conocido con un humano familiar a sus mandos.


lunes, 3 de octubre de 2016

11x42

Contar, recordar, analizar.

En Noviembre 2008, en un blog que ya no existe, escribí la friolera de 42 entradas o post (no me gustan los anglicismos pero es mucho más corto y me recuerda mis comienzos en blogia).

Antes cuando me sentía muy mal o muy bien (o muy mal y muy bien a la vez) escribía mucho, mucho, como una diarrea o vomitona de palabras. Ahora a veces me cuesta escribir y ya no escribo El Diario, aunque si un blog, que viene a ser lo mismo.

En Noviembre de 2014 también escribí 42 entradas. Por poder podría escribir más entradas, pero hace tiempo que dejé de escribir por obligación y obviar al menos en parte los post intrascendentes (para eso está twitter).

A veces no sé cómo me siento, si estoy mejor o realmente bien o sólo quiero creer que es así y que repetir una mentira la convertirá en verdad. A veces pienso que sólo he conseguido un poco de calma y dormir bien, lo que puede ser mucho o poco.

He de seguir adelante y pensar en el siguiente paso, me estoy acomodando.



Pinball Dreams (VI)

¿Y si ha llegado el momento de buscar otro lugar, otra partida, otro juego?

No es una pregunta, es una afirmación.

Caprichos (16)

Los ecos del placer se apagaban en su interior. Se le antojó la vibración que dejan en el aire agudas notas de piano apenas disipándose. Todo resulta real, extrañamente real, aunque no lo sea, o en parte no lo sea. ¿Cómo puede no ser real algo que sientes en tu interior? El tacto de la piel de su pecho es real. El tacto de las sábanas. El murmullo de su respiración. Su aliento cálido en la nuca de ella. Cierra los ojos e imagina su sonrisa dibujándose en su rostro. No le hace falta preguntar, ni mirar, ni usar otra clase de sentidos únicos y especiales para saber que él se siente feliz, tan feliz que casi le duele. Que ese momento ha sido enórmemente placentero y único.

Un momento. Contiene la respiración, todavía con los ojos cerrados, su cabeza descansando sobre su pecho, notando las caricias de su mano izquierda en su espalda. Aquello sólo era un papel, una farsa, una trampa. Pero da igual. Él la quiere y ella piensa o sueña que podrá aprender a quererle. Silvana se estremece de forma leve. Por primera vez en muchos meses la alegría se desborda en su interior. Es una marea levemente amarga, como de café y arroz con leche. Y canela. Olvida por un instante quién es, su cometido, la pesada carga que guarda en su interior y, muy despacio, busca sus labios. Vuelve a recorrer su cuerpo, buscando el placer mutuo y propio.

Ojalá ese instante, esa noche, durara para siempre.

(El relato completo aquí)

Keep going, keep calm

Continua. Sin importar lo que piensen/hagan/digan lo que hagan los demás. Salvo las personas realmente importantes. Continua viviendo, soñando, aprendiendo, disfrutando.


Música en los cascos, tripa llena y soñadas bicis con transmisión 1x11 en mi mente ... Lo demás no importa ...



viernes, 30 de septiembre de 2016

Pinball Dreams* (V): X2 (BONUS)

Mientras camino hacia la estación, recuerdo instantes y sensaciones vividas y sentidas. Hoy alguien que me conoce meridianamente bien (y a la vez no me conoce) me ha dicho que debería escribir. Que es algo que podría dárseme bien. Supongo lo dice por mi forma de expresarme. Lo que no sabe, ni voy a decirle, aunque eso pudiera alimentar mi ego, es que llevo prácticamente toda mi vida escribiendo. Y que muchas de las cosas que pienso y/o siento acaban plasmadas en las páginas casi infinitas de un blog. Hoy, como en ocasiones precedentes siento energía en mi interior. Y tengo ganas de hablar y casi de maullar (miau miau).

Pero, a diferencia de lo que ocurría en situaciones similares, aunque cansado, me siento bien, he dormido muchas horas -lo repito constantemente pero es algo importante para mi. Además, melatonina a parte ya no tengo ninguna ayuda química en el botiquín-. La calma es más intensa que esa energía desbordante y arrolladora. Energía casi eléctrica, como los 3000 V de continua que impulsan la habitual UT 465 desde la que escribo. No tengo datos así que como antaño, escribo en lugar de en la red, en un simple documento de texto.

Han pasado casi dos años desde que todo empezara. No todo. Digamos, el estallido. Vuelvo demasiado al pasado, pero fueron unos meses importantes, inolvidables a la vez
que agotadores. Se me antoja que nada ha cambiado y básicamente sigo siendo la misma persona excéntrica, tímida e introvertida. Sólo que ahora con una pequeña pátina de calma. Todo es más fluido, aunque quizás más insípido. Todavía hay cosas que me irritan, pero de forma menos intensa y mucho más corta que entonces, cuando una conversación no demasiado afortunada implicaba días de enfado, tristeza, todo a la vez. A la vez, salir de la burbuja (no demasiado) y, cuando es necesario, refugiarme en mi habitual burbuja de música, bicis, coches de rallyes e historia.

Música en mi cabeza. Un fin de semana agradable, con la agradable temperatura tibia del comienzo de otoño, con tareas e Intendencia doméstica y la compañía de Marco.

Ejercicio, horas de sueño, calma, compartir momentos con gente agradable, con la gente que me importa.

Buenas noches y buena suerte.

*Pinball dreams era un juego de ordenador de allá por los 90, sencillo, pero muy adictivo.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Path

path /pæθ/
n.[countable], pl.  paths (paᵺz, paths).

a course or direction of action, conduct, or procedure:

martes, 27 de septiembre de 2016

Eternidad

Hay una canción que significa lo que pudo ser y no fue.


Hay otra canción que significa lo que pudo ser y fue precioso.



Pero nada dura eternamente.

Y precisamente aprender a vivir el presente y no vivir de recuerdos o de posibilidades que no pasaron de arena entre los dedos es una tarea que estoy aprendiendo.

Casco, arneses, guantes y a correr pero sin correr. Y tubulares de ciclocross y bicis de carretera clásicas chulas para alegrarme la mañana.




viernes, 23 de septiembre de 2016

Pasado

Releyendo los últimos coletazos de lo que fue mi diario. Donde se mezcla la ilusión con la desesperanza.

Es pasado pero resulta ciertamente desasosegante leerme así.

Estaba rebotando.

Aunque básicamente soy la misma persona me leo diferente. Desde luego las semanas son mucho menos cansados. Y aunque echo de menos a una personita, la soledad es mejor que tener contacto con alguien que literalmente afecta a tu equilibrio anímico.

Día de pseudodescanso. Viajes, idas y venidas para que la máquina verde pudiera llegar a un lugar donde la curaran. Y compartir tiempo y ayudar a quién me dio la vida. Todo fluido y sin agobios ni nervios.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Lágrimas mecánicas

¿Pueden llorar las máquinas? ¿Pueden sentirse derrotadas, incapaces de seguir adelante?

Yo creo que si.

He visto a máquinas llorar lágrimas de líquido refrigerante y de aceite. He sentido a máquinas rugir satisfechas en un camino conocido. He visto a máquinas apesadumbradas al comprender que no es posible seguir avanzando. Pero hay humanos que ayudan a las máquinas y máquinas que ayudan a las máquinas ...



sábado, 17 de septiembre de 2016

Lejos del tiempo y el espacio

La luz ha cambiado y la temperatura es mucho más fresca que apenas hace una semana antes. Y aquí, siendo todo igual, es distinto. El sonido es distinto, el silencio, y todos los objetos tienen una pátina de tiempo especial. Aquí los recuerdos se desbordan porque hasta las cosas más pequeñas y simples desencadenan sensaciones lejanas. Un escritorio, sencillo, que puede tener al menos quince años, y así todo.

Descansar, dormir mucho, por primera vez en muchas semanas con una agradable sensación de fresco. Pasear en bici, de nuevo una vieja compañera de fatigas añeja y reciclada, ideal para surcar asfaltos en buen estado y volar bajo literalmente. Los desarrollos son largos y no frena demasiado bien, pero aun así el manillar plano la hace más cómoda.

Y poco más. Pausa tras la vuelta a la rutina. Música y descanso.



miércoles, 14 de septiembre de 2016

La NADA



GMORK: Atrévete a acercarte más y te destrozaré.

ATREYU: ¿Quién eres?

GMORK: Soy Gmork, y tú quien quieras que seas vas a tener el honor de ser mi última víctima.

ATREYU: No moriré sin pelear, soy un guerrero.

GMORK: Valiente guerrero, ¡lucha contra la NADA!

ATREYU: No puedo, no sé traspasar las fronteras de FANTASIA.

GMORK: Ja, ja, ja, ja.

ATREYU: ¿Qué es lo que te parece tan gracioso?

GMORK: FANTASIA no tiene fronteras.

ATREYU: Eso no es cierto, mientes.

GMORK: Pequeño necio, qué sabes tú del PAIS DE LA FANTASIA. Es el mundo de la fantasia humana. Cada parte de su reino, cada criatura, no es más que un trozo de los sueños y esperanzas de la humanidad. Por lo tanto, no tiene fronteras.

ATREYU: ¿Por qué se está muriendo FANTASIA entonces?

GMORK: Porque los hombres han empezado a perder sus esperanzas y a olvidar sus sueños, por eso la NADA avanza cada dia más.

ATREYU: ¿Qué es la NADA?

GMORK: El vacío que queda, como una ciega desesperación que destruye este mundo, yo lo odio y por eso ayudo a la NADA.

ATREYU: ¿Por qué?

GMORK: Porque las personas que no tienen ninguna esperanza son fáciles de dominar y quien tiene el dominio tiene el poder.

Rueda fortuna




Dime, ¿acaso no todo tiempo futuro será mucho mejor?
¿Quién manipula las esperanzas en beneficio propio?
Y prohíbo la prestidigitación
con la ilusión forastera
A las fuerzas que nos rodean,
no les ofrezco resistencia

¿Cuántos millones de años formaron estos latidos en los que estamos?
¿Cuál es el punto en que coinciden lo increíble y lo exacto?
La experiencia es la evidencia
y las cuestiones mi fortaleza
Lo cotidiano ya no es real
(o eso al menos quisiera...)

¡Rueda, fortuna!
¡Rueda, rueda, fortuna!
¡Rueda, fortuna!
¡Rueda, rueda, fortuna!
Contra las furias inoportunas
Que nos vuelven monstruos

Heroes del silencio / Rueda fortuna

Casi en una vida anterior, en un blog que ya no existe, unos días de esperanza empezaban con ésta canción. Ahora todo es diferente, pero me sigue encantando como suena.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Septiembre

Septiembre.

Tiempo de vuelta a la rutina. Casi como antaño. Casi como hace 20 años. Entonces con algún examen de por medio. Entonces era diferente, yo lo era, aunque parecido. Pasear en bici, hacer fotos, libros, revistas, música. Casi como ahora. Por reino una minúscula habitación, de uso "compartido". En eso claramente he ganado: espacio propio, autonomía, silencio.

Ella también logro su espacio y me encanta que lo tenga.

Volver. De momento no hay ruido de sables. Desde luego adoptar una postura profesional y sensata es lo más razonable. Sin agotarse, por supuesto, y olímpicamente pasando de momentos y personas sin importancia.

Cama, música en los cascos y a dormir.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Amor universal

"Todas las escrituras del mundo, son en realidad una, y todas cantan al unísono el dulce mensaje del amor y la concordia, la bondad y la amabilidad, el servicio y la devoción. Desechad las barreras de los nombres y las formas. Ved la unidad en el corazón de todos los seres. Incluid dentro de vuestro abrazo espiritual a toda la humanidad. Vivid para la paz. Vivid para el amor universal".

(De la autobiografía de Swami Silvananda)

Fantasmas

Cambiar de canal. Y aparecen los fantasmas. No son aparecidos, seres de ultratumba ni espectros. Son los fantasmas de los días menos buenos. Fantasmas de una realidad oculta.

En un capítulo de Sequast uno de los tripulantes del submarino escupía para espantar a los fantasmas y a la mala suerte. A mi no me gusta escupir, me parece asqueroso. Pero escupo a mis propios fantasmas.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Sueños

Dormir en una cama diferente a la habitual me afecta un poco, pero nada grave. Al final logro quedarme profundamente dormido. Tanto en una cama de sobra conocida como en un "diván de hotel" como diría el gran Manolo García. El penúltimo viaje me sentía claramente peor. Náuseas a la ida, dormir fatal, y estados de ánimo cambiantes. Ganas de llorar. Ahora eso parece olvidado, como en una vida anterior. Aunque no estoy libre de volver a tropezar. De volver a caer.

Sueños muy vívidos. Sueños que podrían ser reales: situaciones y personas con las que convivo a diario, en el trabajo. Pero por fortuna ahora la calma prevalece. Ni estoy alterado ni soy tan kamikace. También soñé con antirrobos para mis bicis de vivos colores, frenos de disco, viejos frenos hidráulicos magura. Y conversaciones que podrían ser verdad con una compañera de trabajo que me cae bien. No es lo que puede parecer, sino una conversación intrascendente.

Conducir hasta allí no me resultó nada complicado, más bien incluso agradable. Aunque ya no estoy acostumbrado a esa máquina, y se me paró un par de veces maniobrando. Ups. Paisajes, lugares diferentes, campos diferentes.

Recorrer una nueva ciudad. Andar mucho, suculentas comidas, sencillas cenas. Lugares preciosos. Resultó muy agradable. Lo único echaba de menos a Marco y pensaba que el calor y la soledad pudieran afectarle. Pero es un gato muy duro y a la vuelta me maullaba como siempre, aunque con maullidos más lastimeros. Ay! esa preciosa bolita naranja.

La vuelta a casa implica calor, pereza y melancolía. Retomar la rutina del gimnasio, tareas domésticas, paseos ...

Todo es fluido y agradable. Y me gusta sentirme así. Aunque en días como hoy, me pueda la pereza.