Hay ángeles entre nosotros. Su aspecto externo es el mismo que cualquier ser humano corriente. Pero su interior ilumina el corazón. Son seres dotados de una sensibilidad extraordinaria, a veces difícil de comprender. Se preocupan por los demás e intentan ayudarles de todas las formas posibles, incluso de formas que escapan a la comprensión de la mayor parte de humanos.
He tenido la suerte de rozar con la punta de los dedos a uno de esos ángeles y me siento afortunado por ello.
Buenas tardes y buena suerte.












