He tenido un sueño que casi daría para una película.
Una chica de 16 años de una acomodada familia americana (estadounidense o mejicana) me contrataba como su entrenador para una carrera de trineos tirados por perros. Según ella, era la persona adecuada, por mi fortaleza mental y mis conocimientos variados. Me conocía solo por alguno de mis blog.
Para demostrarme que era real, me pagaba un máster de 6.000 €. Algo relacionado con la empresa Cap Gemini.
En el sueño era muy importante mi relación con mi familia. Ya no soy un niño. Y he de volar libre.
Y ahora, a dormir.
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