Ayer (bueno, ya era hoy) leyendo un blog que ya no existe me dieron las 12:20 de la mañana. Era, al final, el menos personal de mis blogs cuando tenía dos. Pero todo blog, al menos en la forma en que yo lo imagino, es personal. En uno de los post aparecía la imagen de esa preciosa Yamaha azul y blanca, enduro, 4t, la primera enduro de 4t de Yamaha. El blog y su conjunto, y esa moto, me recordaron a 1998.
Miradas.
A veces me pregunto si mi mirada puede llegar a hacer daño o hacer sentir incómodo a una mujer. Soy entre educado y tímido, por lo que nunca se me ocurriría soltar un piropo grosero a una desconocida en la calle. Cuando tengo confianza es diferente, y, siempre desde la educación, intento alegrar y hacer sentir bien a la gente que me rodea. Pero hablaba de miradas y no de palabras. Soy un ser humano, y por lo tanto un ser sexual. Muchas mujeres con las que me cruzo por la calle me parecen atractivas. No puedo evitar fijarme en ellas. Intento que mis miradas sean lo más discretas y limpias posibles, que no sean babosas para nada. Pero el otro día, a propósito de algunos tweets leídos sobre ese tema, sobre la bici, cuesta abajo, en el punto en el que la calle se estrecha y hay un cráter del tamaño de la luna, pensaba en si mis miradas podrían llegar a incomodar a alguna mujer.
1998
Pensaba en mi relación, o en mi no-relación, con los humanos en general y en especial con los humanos del sexo opuesto. De eso han pasado 19 años y, aunque soy diferente, en parte, me sigue constando horrores socializar y más aun con seres del sexo opuesto. Sobre todo si me atraen. Particularmente si me atraen. He aprendido que, aunque no tenga un cuerpo de anuncio, aunque no sea uno de esos tipos que salen en televisión con el torso musculoso y desnudo en la cubierta de un barco como reclamo para un perfume, tengo cierto atractivo y soy capaz de atraer alguna humana que otra. Es algo que me ha llevado media vida aprender: quererme, sentirme guapo. Se que la belleza no es la mayor de mis armas, pero está ahí.
Buenos días y buena suerte.
Bonus: He encontrado información sobre la
WR 400 y sus sucesoras
1998: WR400F
Introduction of Yamaha’s first liquid cooled 4-stroke WR competition model
Technical highlights
Engine
• Light and compact 399cc DOHC liquid-cooled single cylinder 4-stroke
• Stronger, wider power band than many 250 2-strokes
• Specially adapted for enduro use
• 5-valve cylinder head with magnesium cover
• Low-friction short-skirt piston
• Hard-wearing ceramic composite plated cylinder
• Wide-ratio 5-speed transmission
• Dry sump lubrication reduces engine width
• Lightweight single shaft balancer
• High capacity generator
• Magnesium left and right side engine covers
• Kick starter with manual decompressor
Chassis
• 250-class geometry and dimensions
• YZ250Z-based front and rear suspension systems
• High rigidity semi double cradle frame with integral oil tank
• 18 inch rear wheel
• Frame mounted sidestand
• Front and rear lights fitted as standard
• 12 litre fuel tank with reserve tap