Ayer y hoy me desperté pronto. Como a las ocho y pico. Pero ya es de día. Son los días más largos del año. Y casi tan calurosos como en verano. Por suerte el calor me va bien.
Me cuesta recordar cuando fue la última vez que me molestaron las rodillas. Esa molestia no muy intensa, pero a veces constante y ciertamente incómodo. Cuando molestan no me apetece andar, ni estar sentado, ni de pie, ni ir en bici, sólo estar tumbado. Ahora creo que no me molestan desde la primera semana de mayo. Creo que si. Volvía de recoger unas pruebas (en las que todo parece estar bien -no podía ser de otra manera-) y en el metro me notaba incómodo. Ayer salí en bici, fui a acuapilates. Ésta semana he caminado bastante, fisio, piscina y algo de bici. Y me siento bien.
No se que parte de la mejoría tiene que ver con el calor casi agobiante y que otra con los ejercicios, piscina, bici y fisios varios. Pero empiezo a olvidarme de las rodillas. Y cuando no te acuerdas de algo, es que vuelve a estar bien. No tengo muy claro qué es lo que pasaba ni cómo estaré el invierno que viene .... pero estoy mejor.
He dormido bien, igual necesitaría dormir alguna hora más, pero tengo sofá, cama y gato al alcance de mis manos y de mi cuerpo.
El tiempo fluye cuando estoy tranquilo. Y no me importa esperar. Total, siempre hay cosas que hacer: ejercicio, lectura, descanso, escribir, jugar con Marco ....
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