sábado, 29 de abril de 2017

Hasta luego

Y ahora ... ¿qué?

Lo que tenga que ser, será. Desde luego eso complica más la situación para alguien, pero en parte es algo que se ha ganado a pulso. Por mi parte, ya hago y me canso más de lo que debo. Así que si la pregunta llega, la respuesta está clara.

Al otro lado del espejo

Una personita me habló de algo de lo que ya me había dado cuenta y sobre lo que había pensado. La dependencia de las nuevas tecnologías, de los móviles, de las redes sociales. Y la incomunicación que, curiosamente, generan. Si te fijas en un vagón de metro o de cercanías, en un autobús o un restaurante, la gente muchas veces no habla con quién tiene enfrente, sino que está pendiente de pequeñas pantallas. En los trasportes públicos igual tiene pase porque puedes estar rodeado de desconocidos, pero entre un grupo de conocidos o supuestos amigos o familia ...

Pero todo tiene dos caras (como un espejo). Para la gente tímida e introvertida como yo, a la que le cuesta horrores no ya hacer amigos sino simplemente relacionarse con otros humanos, es una forma de romper las barreras que genera esa timidez. Y pensaba en mis profesoras preferidas, a las que nunca hubiera conocido de no ser por Internet y los blogs.

No repliqué apenas nada. Porque eso implicaba desnudarme todavía más (aunque físicamente en parte ya lo estaba) y me sentía pequeño y vulnerable. Pero en mis conversaciones virtuales, mentales e imposibles, pues si que se lo digo. Para algunas personas como yo, los blogs y en parte las redes sociales son una forma de buscar contacto humano.

Pero al igual que XC no entiende muchas de las cosas que siento (referente a la ansiedad y la tristeza) supongo que ella tampoco lo iba a entender. Soy una persona demasiado peculiar y demasiado solitaria como para que una persona más común y más abierta que yo, me pueda entender.

Hoy me siento entre no-bien y bien. No me siento bien pero no quiero volver a entrar en bucle de pensamientos negativos y de tristeza, pensando que soy un completo desastre de persona y que sólo alguien como yo puede sentirse y estar tan solo siendo ya tan mayor. Pero sólo se ser yo y con lo que sé y con lo poco que he aprendido, esas son las cartas que he de jugar en la partida de la vida. Sin ases en la manga ni tampoco shuriken.

jueves, 27 de abril de 2017

Limbo (parte 2)

Sigo en el limbo. Sigo hablando mentalmente, aun a sabiendas de que se que nadie puede escuchar lo que pienso y tu menos que nadie. Aunque a veces haya ruido en mi mente, se que los pensamientos son insonoros (y poderosos, para bien o para mal).

Ahora ya no escribo un diario, pero sigo teniendo la necesidad de atesorar instantes, momentos, sensaciones, palabras. Dibujar imágenes con palabras.

Pronto llegará una pausa (que agradezco), poder descansar, intentando que sea sin tristeza y sin rabia.

Buenas noches y buena suerte.

Calma

Buscando la calma. Buscando canalizar ese huracán interior de forma positiva. He de conseguir utilizar toda esa fuerza interior no para alterarme a cada poco sino para calmarme. Si bien ésta semana ha sido medio complicada, de nuevo he podido recuperar la calma. Hay sabios consejos que he de escuchar y aplicar.

De nuevo una lucha conmigo mismo o contra mi: para poder dormir, no estar triste y no alterarme a cada poco. Cuando nació éste blog en Septiembre de 2014, mis objetivos eran los mismos. Ahora creo que he avanzado un poquito, aunque también he dado algunos pasos para atrás. Adelante y atrás, quieto nunca.

Adelante...

Y arriba ...

Si, yo puedo, yo soy grande!!!!!!!



miércoles, 26 de abril de 2017

DREAM IS COLLAPSING

Si, lo había pensado. Al final los ciclos se repiten. Pero supongo que estoy demasiado centrado en mi parte del esperpento como para preocuparme de nada más. Al final puede que queden sólo +2 (o +9) para otro día aciago. Aunque ésta vez no nos pille de sorpresa. En parte, no.

Lo que tenga que ser será y mientras seguiré las sabias palabras de LCR, que desde luego tiene una visión del esperpento mucho más calmada que la mía.

El circo baja el telón hasta mañana y la semana que viene es más corta, lo que desde luego se agradece. Aunque espero que los días de descanso la tristeza no venga a visitarme. A parte de esperar he de hacer algo. En dos sentidos. Sin ases en la manga y sin estrellas ninjas tampoco.

Al otro lado del espejo (translúcido segunda parte)

Bienvenida al otro lado del espejo. Hoy no tengo el mejor de los días (el esperpento me afecta más de lo debido) pero aún así me alegra que estés de vuelta.

En un post-it escribí +30' 26/04/2017 LCR. Así se puede resumir el día. Agobios varios. Y recordando ayer. Parte de ayer. Ahora creo que el piramidal no me molesta, pero estoy un poco baldado. Pero es una molestia casi agradable.


Un parque, un móvil, descanso extra. Escribir y descansar.

martes, 25 de abril de 2017

Soldadura metálica en frío

"Pan de oro,
ahora es tarde para dádivas,
no quiero reencuentros de desguace.
Ahora soy el laminado
que se ha ido soldando tarde y mal a la intemperie
y así, fragmentado, mis despertares son ralentizados y en trance. "

Manolo García - Pan de oro.

Miraba cuadros que eran puertas cerradas recostado en un diván de hotel*

... de una ciudad del sur, no se en que año, quizá en el noventa.
Conmigo mismo a solas, y sin saber darme descanso.

(Manolo García / En una playa calma / 2004)

¿Cuanto tiempo necesitas para autoequilibrarte? ¿1/2 hora es suficiente?

Más que tiempo (que también), lugar y silencio. Pero tenía camino que recorrer y lugar al que ir, aunque fuera un supermercado. Además, la temperatura era agradable, y el cielo nublado casaba perfectamente con mi estado de ánimo.

De nuevo, un huracán. Al final pude calmarme (fundamental) y hacer lo que tenía que hacer, de forma precisa y detallada, dejando constancia de todos y cada uno de mis pasos. Lo que por una parte me servía para aprender (para el futuro) y por otra, al menos en parte, me calmaba.

El día preciso. Vuelvo a tener pudor, ahora, cuando escribo o intento describir/escribir ese momento, de la forma más desdibujada posible, pero a la vez de la forma más detallada posible.

X3. Si. Algo así podría ser. Un cambio de 8v sencillo y de batalla, igualmente montado en una bici urbana de batalla, con transmisión 1x8 y frenos de disco mecánicos (o incluso unos Vbrake más o menos decentes).

 

Llegué con 2 o 3 minutos de margen. Perfecto. Distinta sala, y al final hasta distinta postura (recordaba otro "episodio", cuando me tuve que preguntar mentalmente durante un instante qué era boca abajo, porque estaba algo nervioso y hasta eso lo tenía que re-pensar). Pero las mismas atenciones y la misma conversación fresca y muy interesante. Hay minutos que se hacen eternos y horas que pasan en un instante. Pero esa es otra historia -lo mucho que me cuesta socializar y lo mucho que agradezco el contacto humano ... cierto tipo de contacto humano-.

En una playa calma. Recordando las enseñanzas de la que fue compañera, maestra y amiga, y también del psicólogo. No puedo calmar la tormenta pero me puedo calmar a mi. Pero cuando tu eres -a veces- la misma tormenta, ese viento del Adriático de 164 cv del que hablaba en otro post, a veces es complicado poder calmarse a uno mismo. Porque calmarse es una de esas cosas que uno ha de hacer por si mismo y es difícil que otra persona pueda ayudar a calmarte. Mejor dicho: en el momento en el que necesitas calmarte más que nada es difícil que esté a tu lado y disponible esa persona que con palabras, caricias y abrazos puede ayudar a calmarte, a que te sientas mejor.

Al final, todo lo que pasó en la segunda parte del día, me sirvió para calmarme y de vuelta en el tren de la bruja, lo ocurrido al filo de la mañana se me antojaba lejano. (Y evitar entrar en bucle, aunque me cueste.)

"Y mi andar ya es tan lento que solo te siento muy de vez en cuando, un instante en el vértigo de alguna canción" (Manolo García / Malva)

"Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento."

"Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas."

(Luces de Bohemia - Ramón María del Valle-Inclán)

El callejón del gato cierra hasta mañana. Y en realidad las cuestas son menos cuestas y si lo son, metes el 34 y para arriba.

Además tengo el mejor compañero -ahora mismo de cama, porque escribo desde la cama- que jamás pudiera imaginar, Marco, el gato pirata, está ahora mismo a mi lado, noto el calor de su cuerpo en mi espalda y sólo su calor y su presencia me hacen sonreír ...

lunes, 24 de abril de 2017

Toyota Celica Turbo 4WD ST 185

Las máquinas me calman y me sacan sonrisas.



(Las personas también pero no me resulta fácil relacionarme con ellas)

Sol


A veces a ras de suelo las nubes ocultan el amanecer, pero a muchos pies sobre el suelo, sobre las nubes, sale el sol. Aunque oculta en la oscuridad, la determinación y la energía para seguir adelante sigue intacta.

Me releo. Entonces no sabía qué hacer ni por dónde ir (por dónde tirar). Ahora tampoco lo tengo claro. Sé que he de socializar más, que tengo que salir de mi caparazón. Pero no me apetece nada. La gente me satura. Por lo general la gente se me antoja ruidosa, cotilla, maleducada. Me saturan mucho. Así que me pongo los cascos y vuelvo a mi burbuja. Hay personas especiales e interesantes, por supuesto, pero se me antojan una gota de agua en el mar. Me pregunto qué pensarán los demás de mi. Supongo que soy arisco, asocial, de temperamento volcánico, excéntrico, muy peculiar ...

Sólo se ser yo.

Ayer sólo me apetecía estar tumbado, ver vídeos, leer ... poco más. Casi como en Julio de 2015, con menos calor y sin paroxetina de por medio. Y con la compañía de Marco, que se tumbó en mi tripa varias veces y su calor, su cariño, sus ronroneos me aliviaron.

Ayer fue un día menos bueno, pero hoy ha sido mejor. La rutina. Tener algo que hacer. Ir, venir. A pesar de que los largos trayectos en transporte público no le sienten bien a mis rodillas. 

Tengo que gestionar mejor mi tiempo libre. Porque es para coger fuerzas, no para volver a la tristeza ...

domingo, 23 de abril de 2017

Niebla

La luz puede brillar en el más oscuro de los días. Bajo la lluvia. Cerca del barro.

La niebla puede bajar con su manto húmedo y opaco en un precioso y claro día de primavera. La niebla que todo lo cubre. La niebla.

Pero la niebla nunca dura eternamente. Y detrás de las nubes siempre brilla el sol.


sábado, 22 de abril de 2017

No morder

Lo que pienso lo tengo perfectamente claro. Que no lo voy a decir, también. Me cuesta a la vez hablar y callar. Pero callar se me antoja la decisión más sabía. Hablar no creo cambiara nada y sí podría ir en mi contra. En cierto modo actuo de forma falsa, cosa que no me gusta. Pero he de "protegerme" cosa que nadie va a hacer por mi.

Después de un nuevo momento en el callejón del gato, la sensación es la misma: incredulidad y molestia. Quién podría cambiar y facilitar las cosas no lo va a hacer. Sabes lo único que le importa. Y facilitar no está en su única prioridad.

Yo a lo mío y chimpun.

viernes, 21 de abril de 2017

Rebotando

Ahora al menos se identificar perfectamente cuando estoy rebotando. Y tengo un pequeño grado de control sobre mis emociones. Aunque no completo. Todavía ladro y todavía me afectan ciertas cosas absurdas y surrealistas (¿quizá porque sigo siendo un humano?). Todavía se me pega el barro.

Se el qué, pero no cómo. Todavía no sé como repararme. Como arreglar mi vida, que no es un completo desastre, pero en parte si.

Volar no es el problema. Si saber caer. Como un gato, sobre las cuatro patas. Quizás con una doble singlespeed bajo mis pies y manos sería más fácil.

Pero el barro y el vacío están un poco más lejos.

Te echo de menos, todavía. Cuanto me gustaría volver a charlar contigo y saber cómo te va todo y contarte las pequeñas cosas que me han ocurrido en estos meses.




Tangle Formations

Ésta canción me recuerda a Marco. A veces pienso si no añora la libertad. La calle. Poder ir de acá para allá. Supongo que en parte si, pero que también está mucho más cómodo y protegido en mi guarida y siempre tiene agua y comida y mi cariño.

Cuando escucho ésta canción le imagino recorriendo verdes campos. Subiendo a los árboles. Siempre con esa mirada de curiosidad y alegría. Saltando, corriendo. Por eso ésta canción es LA CANCIÓN DEL GATITO BONITO.


jueves, 20 de abril de 2017

Paraguas

Charlando sobre paraguas. Otra de mis conversaciones surrealistas (siempre con buena intención: animar y hacer sonreír) acabó derivando en paraguas. Si. Paraguas muy especiales. Yo me entiendo.

He estado bajo la lluvia, con y sin paraguas. No era una lluvia realmente intensa (quiero creer) y, aunque mojado, empapado y tiritando, no estaba realmente cerca del abismo (great sea of blackness), del vacío, de la nada más absoluta.

Ella también ha estado bajo la lluvia, con y sin paraguas. Hoy recordaba paraguas y lluvia y se que se emocionaba.

Si escuchas y prestas atención, te darás cuenta de que mucha gente a tu alrededor ha estado o está bajo la lluvia. Puede que tu mismo lo estés. Pide ayuda, aunque sea difícil. Y ponte en el lugar de los que están bajo la lluvia. No es fácil estar bajo la lluvia.

Algún día tendré que volver a estar bajo la lluvia.

Y volvió la lluvia. Y volvió el sol. Y todavía sigo aquí, de pie sobre los pedales.

Limbo (1): El limbo de las palabras nunca dichas

El limbo de las palabras nunca dichas.

Conversaciones imaginarias con personas que existen y que conozco. Conversaciones que nunca llegarán a tener lugar en la realidad. Conversaciones imaginarias con personas que no existen, personas que sólo existen en mi imaginación. El limbo.

Hacía tiempo que no me refugiaba en el limbo. Pero hoy lo he visitado bastante. Mientras conducía la máquina roja. Mientras hacía la compra. Mientras cenaba leyendo viejas revistas de motos en las que hablaban del Dakar en compañía de Marco.

El limbo.

Los sueños no existen. Los mundos y las personas que crea mi imaginación desbordada, tampoco. El dulce y cálido tacto de los sueños se acaba tornando amargo y helador.

Hoy charlé contigo durante horas. Conversaciones que sólo existen en mi mente. Quizás incluso te hablaba una persona ligera o no tan ligeramente distinta a yo mismo.

El limbo.

Buenas noches y buena suerte.



martes, 18 de abril de 2017

Camino

He recordado el camino recorrido desde entonces y me siento razonablemente satisfecho. No es un camino perfecto como tampoco lo soy yo. Dudo mucho que la perfección exista. Aunque me esté acomodando (como siempre) y debiera buscar más compañía humana (en el mundo real).

Siempre hay un pero.

Pero de todas maneras he avanzado un poquito.

Recuerdo

Cálido y delicado. Suave. Voluptuoso. Con un matiz distinto.

Recuerdo.

domingo, 16 de abril de 2017

Positivo (+)

He descansado estos días. Todavía me despierto pronto, pero logro dormir casi perfecto hasta entonces. Las rodillas apenas molestan, pero tampoco he estado de pie ni sentado apenas nada. Supongo que en cuando empiece la rutina volverán las molestias. Pero creo que estoy un poco mejor.

El vacío se aleja. Más que mi propio vacío (que al final conozco y sé más o menos cómo alejarme/protegerme de él) temo al VACÍO con mayúsculas. Yo me entiendo.

Bicis, lectura, descanso y ejercicio. Lo que esperaba. Lo habitual. (Queda un regusto amargo pero ... no sé cual es el siguiente paso).

El post se llama positivo, pero debería llamarse agridulce. Porque al final todo es agridulce. Pero más dulce que amargo.

El círculo vuelve a cerrarse.

La Noria

Cuando escuchas o lees "Noria" ¿En que piensas?

Parque de atracciones. O fiestas de tu barrio. Diversión. Vértigo. Gritos.

Si, yo también pienso en eso. Pero noria significa otra cosa. Las norias también se utilizaban para sacar agua de una acequia o de un pozo. Y generalmente lo que movía la noria era tracción animal. Un burro. Por eso cuando escucho o leo Noria, pienso en pozos (que me dan miedo). Pienso en caer a un agua oscura y estancada (lo que me aterraría). Y pienso en burros.

La vida es una noria. Al final todos somos animales (aunque racionales) y nos toca soportar cargas, sean físicas o mentales o ambas. Levantas la vista y puedes ver a otros burros como tu moviendo sus norias. O no ves a nadie y piensas que eres el único asno sobre la tierra y que tu tarea es la peor de todas.

Una vez escribí, después de un desencuentro, que todos llevamos nuestra mochila a la espalda. En la mía hay herramienta y agua, por supuesto, pero también un gran peso. De plomo. Como el lastre que llevan los submarinistas. Ahora mi lastre es más ligero (de magnesio o avional en lugar de plomo). Existe una pequeña posibilidad de que hubiera podido acabar literalmente en el fondo, pero no fue así. Sigo a flote. 72 kilos de tozudez y mal genio nadando, intentando seguir a flote. (¿Lo entendería XC? Soy un poco exagerado y escandaloso, pero las frases anteriores son estrictamente ciertas.)

Mi vida es cómoda. Solitaria, eso sí, pero cómoda. Dejando a parte algunas molestias, no me puedo quejar de mi cuerpo. Es grande y robusto, a la vez que delicado, pero le cuido y apenas se rompe. Tampoco me puedo quejar de mi mente. Soy introvertido, le doy muchas vueltas a las cosas, me enfado con facilidad, duermo de aquella manera a veces. Pero prefiero ser como soy a ser prepotente e insensible. Aunque a veces se me hinche el pecho y sea poco delicado.

Se que soy afortunado. Por la familia en la que nací. Por estar lejos de la mala suerte. Por haber sido capaz de no caer en los muchos pozos que hay en la vida. Pero cuando alguien a quién aprecio vuelve a caer en el mismo pozo, siento una rabia incontenible. ¿Por qué la gente es así? ¿Por qué gente que no lo merece lo pasa mal?

Una noria. El mismo cangilón pasa una y otra vez delante de tus ojos. Todo se repite. Y con una macabra precisión, dos años después, algo más de dos años después, se repite.

Mi noria está lejos de la tuya. Si estuviera más cerca iría a ayudarte a mover tu noria. Pero estoy demasiado lejos.