jueves, 16 de marzo de 2023

Piece for out of tune grand piano

Empieza un nuevo día, un día prometedor. Y he de hacer ejercicio, porque sigo comiendo muchísimo, pero no tengo esa necesidad de salir de cada en bici a cada poco.

Me pregunto qué pasa por la cabeza de M, y por qué ya no viene a todas las clases. Supongo que está desmotivado con las clases y con el ambiente de las clases (lo mismo que me pasa a mí, somos muy parecidos).

Al final, de tres días de clases, de 16 horas de clase, me quedo apenas 1/2. Soldar un instante no me aportó nada (ya pude hacer algunos cordones con más calma en clases anteriores, hace dos años y dos cursos), cortar y limar, tampoco. Y que me preguntaran si trabajaba, menos. Podría estar trabajando, pero tal y como me encuentro, no es lo más adecuado.

Se me olvida lo que he conseguido, que es muchísimo. Como le diré a A. en justo una semana:

  • Me conozco mejor y tengo más capacidad para calmarme.
  • Tengo más confianza en mí mismo y me hablo de forma más cariñosa.
  • Soy mucho más asertivo.
  • Socializo más y mejor. Aunque soy consciente de que socializar con determinadas personas me agota.

Al final, adaptación a parte, he sido yo quién busca lo más amable en clase, con un par de zapatos de trabajo en el maletero de la máquina roja, viniendo cambiado de casa cuando supongo que va ha haber taller (el lunes no acerté) o cuando hay taller (al menos hoy hay profesores que nos avisan), usando auriculares en la cafetería o en las supuestas clases de repaso, buscando apuntes, siendo asertivo. No se si servirá de algo. Me sirve a mí, y ya es mucho.

De todas maneras, 6 horas de clase hoy (seguro que interesantes en su mayoría) y empezará un puente precioso, en el que mañana me ahorro 4 horas y un recreo de una clase absurda.


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