He recorrido el camino de vuelta desde el mundo del otro lado del espejo, y soy una persona diferente. Y, si, hago cosas bien. No es una impresión, no es un deseo, es algo tangible.
Sentir.
Ser tan sensible es desagradable a veces. Poco a poco soy consciente de lo que me daña y de lo que no. Pero también, sentir, es maravilloso. Y esa capacidad de sentir y de emocionarme, de ver la belleza en las cosas pequeñas y sutiles, es maravilloso.
La belleza de lo industrial, de las máquinas complejas, de mis intereses especiales.
Sentir es importante y maravilloso.
Buenas tardes y buena suerte.
Y hoy empiezan las vacaciones con terapia y con ejercicios. Uf.
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