Desde el lunes no me quedaba casi sin cucharas, o me saturaba. Quizás no de la misma forma que en Junio/Julio. Diferente. Saturación, en éste caso, de nuevas clases, de información, incluso un pseudocontrol. Demasiados datos. Y el cercanías, no estaba lleno, pero si con demasiada gente hablando. Es lo habitual. Las personas suelen interactuar o comunicarse con otras personas. Comunicación oral. Hablar. Hablar en voz baja es impensable, o casi, al menos en el Sur de Europa. Creo que incluso conducir (un coche) me habría saturado, ir en el cercanías, un poco más.
Cada día es un triunfo. Cada pequeño paso. Cada clase o teleclase, cada pequeña actividad. Y eso lo he de intentar valorar, dado que muy muy pocos seres humanos van a ser capaces de comprender el esfuerzo que me supone.
Buenas tardes y buena suerte.

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