lunes, 9 de marzo de 2020

Semana

Después de dos semanas muy intensas (aunque no desagradables) de formas distintas, agradezco unos días un poco más relajados. Tiempo cambiante, pero más bien cálido y agradable. Me siento bien y a pesar de todo esto y de las emociones que se acumulan, puedo dormir bien. La bola de nieve sigue pequeñita, como una de esas pelotitas de goma diminutas de las que me encantaban de pequeño.

La gente entra en bucle. Habla y habla, aunque estés lejos te enteras de la conversación. Peor cuanto más cerca. Aunque no es difícil de entender porque entran en bucle con facilidad. Personas que hablan muy alto y muy rápido (como una ametralladora). Pero no me llega a saturar mucho. Me pongo los cascos y escucho (ya que no puedo ver mientras trabajo) vídeos de camperización de furgonetas muy chulas.

Y los días son sencillos y agradables y es precioso.

Y no estoy agotado.

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