lunes, 2 de marzo de 2020

Escribir

Solos. Sentirse solo rodeado de gente, en medio de una marea inabarcable de hombres y mujeres sin rostro. Sentirse acompañado en soledad. Tejiendo nuevas redes, nueva red. Pescando con redes a la orilla del mar con el agua en las rodillas. El sonido rítmico del mar me acuna.

Es diferente escribir para uno mismo que escribir para otros, para ser leído en voz alta y escuchado y analizado. Al contrario que hace una semana intento no ser tan directo y crudo. Recordaba el Mar Menor (en el que no me baño ni navego desde 1997). También recordaba los majestuosos hidroaviones amarillos y rojos.

Escribir sin esconderme pero sin mostrar más de lo debido. De todas maneras es una experiencia preciosa y que sirve de aprendizaje y de reto, y de interacción. Siempre con muchísimas emociones a flor de piel.

Ha cambiado el tiempo y hace muchísimo aire pero ahora mismo sol y la luz es muy bonita y las nubes también lo son. Hace casi cuatro dos años (x23 meses en concreto) empezaba en los talleres y éste es el número 10. Y de largo el más personal y emotivo. Avanzado. Siempre.

Me queda como una hora hasta entrar en el taller pero tengo lectura y un asiento cálido, aunque me encantaría poder tumbarme y que un fisio relajara mi cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario