sábado, 22 de diciembre de 2018

Los artistas del alambre

Cuando el suelo tiembla bajo tus pies, al menos sabes o puedes intuir la profundidad del abismo y las fuerzas de las que dispones para seguir adelante. Para arañar la tierra firme.

Cuando intuyes que el suelo tiembla bajo los pies de alguien a quién quieres, es diferente. No sabes lo que siente, ni cuan grande es el abismo, ni las fuerzas restantes. Tristeza e impotencia.

Tu y yo somos artistas del alambre. Hermanados doblemente, por sangre y por gremio. Los dos hemos bordeado el vacío más veces de las que hemos confesado. Soldados anónimos de batallas invisibles que tienen lugar en nuestras mentes.

Nada me gustaría más que prestarte mi cuerpo y mi mente. Pero no es posible. Nada me gustaría más que cubrirte las espaldas cuando te mueves por campos minados.

Hace 9 años escribí:

"Los mismos ojos, la misma fragilidad, la misma emotividad, la misma sensibilidad. Muchas cosas nos separan pero otras tantas nos unen.

Ayer, otra vez, recorriendo una ciudad desconocida los dos juntos, codo con codo. Andando muchísimo, descubriendo rincones especiales, atrapando instantes. Cada uno cargando a cuestas con sus propios demonios internos, esos que te hacen pasar la noche en vela o que te empujan a comienzos de día más que delicados."

Te quiero.
Mucho.
Mucho.
COME ON, PUSH!

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