viernes, 26 de octubre de 2018

Niebla

Poco a poco la niebla comenzó a desvanecerse de forma suave, casi mágica. Se entretuvo un instante abrazada a las ramas de los olivos. El sol por fin rozó la tierra y arrancó  destellos en los campos saturados de agua, en los charcos que pueblan cada recodo de los caminos, en las espigas de cereal recién espigadas.

Despertó de golpe. Alguien le zarandeaba suavemente. Se volvió en la cama para toparse con los ojos color miel de Sandra.

-¿Qué pasa? ¿Qué hora es?-

-Estabas hablando en sueños otra vez-

-Lo siento-

-No pasa nada-

-Y ¿qué decía?-

-Hablabas de niebla y de campos de olivos-

No hay comentarios:

Publicar un comentario