*"Te echo de menos tanto que me duele. Extraño tu voz, tu olor, el tacto de tus manos. Te recuerdo cada día y, me pregunto si ya me habrás olvidado. Somos planetas cuyas órbitas se encontraron una única vez para luego perderse en la inmensidad del universo. Pero allá donde estés seguirás derramando luz y alivio."
Volver a escribir. Lo bueno de la literatura es que nadie sabe si es verdad o es mentira lo que escribes. Si lo sientes, si lo has sentido o si sólo es producto de tu imaginación.
Y éste nuevo taller, éste nuevo comienzo, me recuerda a AVRIL**. Otros comienzos mucho más amargos y más difíciles. Pero lo volví a intentar. Más clases, más talleres. Desde entonces he tenido algún día malo o medio malo (lo que es totalmente normal) pero siempre he seguido adelante y he intentado mejorar y quererme más.
Poco a poco la calma va pudiendo con la ansiedad. El sueño con el insomnio. La confianza con los miedos. Y vivir ya no duele.
*Te echo de menos, pero ya no duele. Y se que regalas luz y alivio a cada paso.
**TALGO AVRIL: Alta Velocidad Rueda Independiente Ligero.
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