He soñado con médicos, físios y exámenes por hacer.
Me operaban con anestesia general (recuerdo estar en la mesa de operaciones, quedarme dormido por efecto de la anestesia y en lo que se me antojaba un instante volver a despertar). Algo relacionado con mis órganos reproductores.
Estaba un tiempo de baja, en junio, y por ello me perdía algunos exámenes.
Durante mi convalecencia visitaba un par de físios. Con un doble propósito: rehabilitación y socializar.
Ahora soy más abierto. Más sociable. Hablar con la simpática guardia de seguridad de la entrada ahora es sencillo, fluido y agradable. Son pequeños triunfos.
Es fin de semana y puedo descansar. Me apetece ver a una personita. Pero ahora soy mucho más paciente. Y no desesperaré si nuestro encuentro se retrasa días o semanas.
Aunque añore el tacto de tu piel.
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