Ahora ya no siento la necesidad de escribir para purgar/gritar mi tristeza y desencanto a cada momento.
Escribo cuando me apetece. Me centro en lo positivo y no en lo negativo. Disfruto de los momentos bellos.
Siento que el camino iniciado años atrás da sus frutos. Y me alegro.
Después de operarme los ojos los colores se me antojan más brillantes. Los árboles, el cielo. He salido de las sombras.
Mañana vuelvo al tajo. Me apetece.

Me alegra leer esto ;)
ResponderEliminarMe alegro de que te alegres
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