Todo vuelve a empezar. Trabajo, gimnasio y volver a rodar - despacio y poquito - sobre una bici. Pensaba que la vuelta a la rutina se me haría bastante pesada, pero nada más lejos de la realidad. La verdad es que fue un día bastante agradable, aunque también un poco cansado.
Como antaño, me preguntaba si ir en bici con mis nuevos ojos sería diferente. Pues no. Quizás veo incluso un poco mejor. A parte de necesitar unas gafas de sol fotocromáticas (las que llevo ahora son muy oscuras para la cambiante luz del crepúsculo), todo perfecto. Echaba de menos el viento en la piel y el sonidito precioso del cambio en el buje en 2ª y 3ª velocidad ...
Todo vuelve a empezar.
Y no estoy solo ...

Realmente nunca lo has estado... ;)
ResponderEliminarEs verdad! Y ahora menos que nunca.
EliminarGracias por estar ahí :)