El más bonito de los sueños se transformó en pesadilla y no entiendo por qué, no se qué hice mal, de hecho, siento que no hice nada mal.
Podría decir que no tengo fuerzas para seguir adelante, pero no es verdad.
Podría decir que no tengo ganas de vivir, pero tampoco es verdad.
Podría decir que mi vida no tiene sentido, pero, nuevamente, no es verdad.
En un día gris de otoño, con los ojos húmedos, empiezo una nueva etapa que no se a donde me va a llevar.
Buenos días y buena suerte.
¿Sigues sin explicaciones? Debería darte una, por lo menos. Para quedarte tranquilo, que sé que lo estás, de que lo has hecho/dicho ha sido bueno.
ResponderEliminarNo se nada de ella desde el viernes y ya es mucho tiempo
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