jueves, 30 de mayo de 2019
Tiempo
Me pregunto si llevo demasiado tiempo para haber avanzado tan poco. Pero no es verdad.
Buenas tardes y buena suerte.
lunes, 27 de mayo de 2019
Lunes
Muchas horas dormidas, cosas por hacer, ganas de hacer cosas, luz preciosa, calma (quizás calma nerviosa, pero nunca seré del todo tranquilo), pocas molestias físicas, gente con la que hablar (aunque sea a distancia), relatos por escribir.
Y sonrisas.
Y hablo contigo. La conversación es fluida. Me alegro de que te alegres. Y siento no poder curarte. Pero no soy médico ni sanador (tampoco creo que nadie pueda curar a nadie de forma mágica). Pero te escucho. Nos escuchamos. Y es sencillo y bonito.
viernes, 24 de mayo de 2019
SMS
Se me antoja que fue hace un eón. En Septiembre de 2005. Yo salía de la facultad de psicología (tenía que ser esa facultad) y la chica que caminaba delante de mí hablaba por teléfono. Me pareció algo maravilloso poder charlar con alguien. Que alguien se interesara por mi. A parte de algunas personas a las que había conocido por internet, a traves de los blogs, a parte de conocidos, compañeros de estudios o de trabajo, no tenía amigos. Si.
"Sería tan hermoso tener a alguien a quien llamar...."
Ahora han pasado x14 años. Probablemente la única persona que me lea (Marta) será la que me mandó un SMS al leer el post, me mandó un SMS.
Soy distinto. Todavía tengo miedo de acabar ingresado en psiquiatría (aunque eso sea totalmente falso, dado que hago un montón de cosas para encontrarme mejor, tengo apoyo profesional -profesional de la salud mental, psiquiatra, vaya-, medicación, cada vez más recursos mentales). Soy mas sociable. Charlo con personas. Leo en voz alta, en los talleres. Desde entonces he desvirtualizado a unas cuantas personas conocidas al otro lado de la pantalla. He dormido en hoteles, en casas particulares. En mi propia casa. He ido a médicos del cuerpo y de la mente, cada vez con menos pudores. He amado y me han amado. He besado. He compartido placer.
Esa sensación deliciosa, de formar parte del mundo, de ser un ser humano, de ser como vosotros. Nunca seré sociable o extrovertido, nunca tendré muchos amigos, ni tampoco muchas parejas. Pero soy un poco más sociable y quiero y me quieren.
Gracias a todos y buenas noches.
Pasos
La sensación es dulce y cálida. Y pasear en bici siempre me sienta bien. La semana no se me ha hecho larga. Los trayectos (muchísimos) tampoco. Los planes para el fin de semana son sencillos. Descansar. Escribir. Un nuevo taller.
Hoy la luz es preciosa y mis miedos son más pequeños. Quizás es que me siento grande.
Buenas noches y miaus.
Bici
Incluso en semanas neutras, agradables, la rutina, las esperas eternas en medios de transporte varios (sobre todo cuando he de hacer muchos trayectos). Las molestias en la espalda (y a veces en las rodillas, mucho menores que en enero) me pueden. Y estoy cansado y tengo más ansiedad (y apetito). Aunque puedo dormir bien.
La bici siempre es una solución para hacer el habitual trayecto más corto (que no es muy largo pero, a veces se hace pesado). Y desde luego más agradable.
Ayer le hablé de talleres y relatos a una compañera. Igual acaba leyendo uno de mis relatos. Tengo cada vez menos máscaras. Y me gusta. Y me gusto.
miércoles, 22 de mayo de 2019
Llámame
Con pasos pequeños y delicados volvió al salón. Sus padres estaban viendo la televisión, abrazados. Por una vez no discutían.
Quizás todo estaba bien, quizás todo estaría bien.
Normandía
martes, 21 de mayo de 2019
Nubes
Escribo desde un lugar de sobra conocido. Un parque descuidado. Sin preciosos gatos hoy. Bajo nubes perezosas y una temperatura suave, diferente a la del viernes.
Salvo la pereza y el apetito un poco desbocado me siento bien. Y eso es precioso.
Intentaba recordar esperas parecidas y al final lo logré por medios electrónicos, como casi siempre.
Al final lo que me preocupaba hace X2 semanas se solucionó solo. Y, por una vez, el contador acortó una semana.
Hoy ligeramente más molesto. No sé si por estar el domingo tirado en el sofá. Intentaré nadar un poco el viernes.
lunes, 20 de mayo de 2019
Volver a escribir
No tiene sentido rebuscar en los recuerdos. Que son diferentes. Son preciosos, detallados, pero no dolorosos. Son nítidos pero planos. Contienen emociones, pero más serenas. Hace nada sonaba No testament, que es una canción que sonaba en bucle una tarde de sábado e ideación suicida. Y aun así me gusta. Sin embargo hay otras canciones que me ponen muy triste, y que todavía no puedo escuchar.
A tí no te recuerdo con canciones, te recuerdo con tu voz y tus palabras y tus libros y tus abrazos.
A tí si que te recuerdo con canciones, por ejemplo con ésta, que descubrí en el verano de 1996 (y en 1997). Ésta canción es muy especial para mí. Me recuerda a las cosas que entonces me preocupaban y se me antojaban muy difíciles. Entonces es 1996, cuando la escuché por primera vez en Radio 3.
Ahora tengo la sensación de que todo tiene sentido de nuevo y me quiero y aprendo y me supero y es precioso.
Volver a escribir, aunque no sea gran cosa, es precioso. Pensar los talleres, en leer nuevos relatos, en maravillarme y en aprender. Y la rutina es agradable. Y los largos trayectos en metro son menos largos. Incluso ir a rehabilitación se me antoja menos pesado.
Abandonadas ruinas bajo las nubes
De regreso al pueblo, con los cántaros llenos de agua. El camino bordeaba aquellas enormes ruinas. Ninguna cerca ni linde las delimitaba. Aun así, todos habían aprendido a mantenerse alejados de aquel lugar. Gigantescos pilares. Altísimos muros, todos cubiertos de musgos y hiedra. Camuflados en parte por la vegetación. Las veces que Sonia había preguntado por las ruinas a su familia, sólo obtuvo silencios por respuesta. Cada día, en el camino de ida o vuelta a buscar agua en el pozo, se detenía un instante contemplando las ruinas. ¿Quién las habría construido? En nada le recordaban a las casas de paredes encaladas, de vigas de madera, donde se había criado.
Nunca se había atrevido a explorar las ruinas hasta esa tarde. Ató las riendas de la mula al tronco de un almendro.
-No te muevas de aquí. Vuelvo en un minuto.
Comenzó a caminar en dirección a las ruinas, alejándose del camino. Al poder contemplarlas más de cerca, distinguió una torre cilíndrica entre los eucaliptos. La grava crujía bajo sus pies. Aquí y allá, montones de escombros, de piedras, bajo la hierba, bajo la maleza. Cuando apenas le separaban un par de metros de la torre, el suelo se hundió bajo sus pies. Ahogó un grito. Y ya no recordó nada más.
- ¿Te encuentras bien?
Cuando abrió los ojos, un rostro de metal brillante se inclinaba a pocos centímetros del suyo.
- ¡Un hombre de hojalata que habla!
Se puso en pie tan rápido como pudo. Intento buscar un lugar donde esconderse, pero la habitación estaba desprovista de mobiliario alguno. Suelo blanco. Techo blanco. Paredes curvas. Buscó una salida, una puerta, una ventana, en vano. Se sentó en el suelo, aplastó su espalda contra la pared y escondió su rostro entre las rodillas.
-No tengas miedo. No voy a hacerte daño.
El hombre de hojalata le tendió una mano y le ayudó a ponerse en pie.
- ¿Quién eres? ¿Qué eres?
-Soy una máquina. Un robot. Mi número de serie es T-10.000. No tengo nombre. Puedes inventar uno para mí.
Su voz era idéntica a la de un humano, aunque con un leve matiz metálico. Su cuerpo era semejante al de un hombre joven, alto y atlético, pero hecho de alguna clase de metal brillante.
- ¿Dónde estamos?
-En mi casa. Ha pasado mucho tiempo. Mis sistemas permanecieron latentes hasta que tú los reactivaste. Así que hay vida ahí fuera.
- ¿Ahí fuera?
El robot volvió las palmas de sus manos hacia arriba y la luz de la habitación se hizo más tenue. En una de las paredes comenzaron a proyectarse imágenes en color. Vio edificios altísimos, torres plateadas. Carros voladores.
-Os creísteis dioses. Capaces de crear nueva vida. Inteligencia artificial. Yo soy una prueba de ello. Habitasteis otros planetas.
-No entiendo una palabra de lo que me dices. ¿A quién te refieres? Vengo de un pueblo muy cerca de aquí. Cultivamos la tierra, criamos animales ...
El robot se acercó a una de las paredes. Volvió las palmas de las manos hacia el suelo. De la pared surgió un estante metálico con una bandeja plateada, que tomó entre sus manos.
-Soy un anfitrión horrible. ¿Tienes hambre?
-No tengo hambre. Quiero salir de aquí. Me das miedo.
-Puedo cocinar para ti lo que me pidas. Haré lo que me pidas. Estoy aquí para servirte y protegerte.
-Quiero salir de aquí.
-Como desees.
Una porción de la pared circular se elevó, dejando al descubierto un pasillo inclinado, una rampa, apenas iluminada por una especie de candiles empotrados en el suelo.
-Sigue el sendero de baldosas amarillas ...
Sonia comenzó a correr por el pasillo. Le pareció distinguir la luz del día en el otro extremo.
-Nuestra misión era protegeos y cumplid vuestros deseos ...
Sonia alcanzó el exterior. Ahogó un grito. Miró al cielo. Un enorme disco negro cegaba el sol.
En el interior de aquella enorme nave, el primer oficial se dirigió de forma telepática al capitán.
-Capitán, acabamos de salir del hiperespacio cerca de la atmósfera de la tierra. Las lecturas de las sondas deben ser incorrectas. Al parecer, la vida podría ser de nuevo posible en el planeta.
viernes, 17 de mayo de 2019
Viernes
Escucho podcast RNE mientras trabajo. Apenas tengo molestias en el cuerpo y me siento en calma. Hasta con sueño. Es que me levanto pronto. Dormir es necesario y a la vez precioso. Tengo ganas de algo sencillo, como volver a casa, hacer la compra, meriendicenar y descansar en compañía del gato pirata.
El tiempo cálido ha cambiado pero las nubes también son bonitas.
martes, 14 de mayo de 2019
Up
Tener buena memoria (plana, en cuanto a detalles, fechas, lugares, personas, acciones, y de emociones, cómo me sentía o lo que pensaba en ese momento) a veces es un latazo.
Hoy las espectativas eran más pequeñas. Me sentía mejor física y anímicamente. Además el sol de la primavera me sienta bien. Aún así, camino de la rehabilitación estaba un poco revuelto y con ganas de llorar. No constantes pero si intensas. Me pude calmar, de nuevo. Si, soy frágil y todavía me altero con facilidad, pero también soy capaz de calmarme con todavía más fácil. Quizás soy más flexible. Los materiales muy rígidos se quiebran en lugar de doblarse.
Ya de vuelta a casa y sin muchas molestias ni físicas ni anímicas. Y con algunos nuevos ejercicios para el cuello aprendidos.
Buenas noches y buena suerte.
lunes, 13 de mayo de 2019
Aprendizaje
Al final todo esto es un aprendizaje enorme. Pero todavía tengo miedo de los días desastrosos y de sus noches eternas.
Intentando no despertar demonios anímicos ni físicos.
También he aprendido a gestionar los días menos buenos. Y no debo anticipar sino fluir.
Escuchar, leer, escribir
Todavía recuerdo la sensación de mezcla de ilusión y satisfacción, pero también nervios y calor en la cara del miércoles en la consulta. Apenas una hora después estaba en otro taller, maravillándome con los relatos de los compañeros.
Empieza la semana, con algo de pereza pero muchas horas dormidas y el recuerdo del descanso, del taller, de los sitios vistos. La luz es preciosa y delicada, todavía suave. Sin el calor del verano.
viernes, 10 de mayo de 2019
Interacción
Le pregunté como se encontraba. Molestias del cuerpo que ya duraban varias semanas. Por el resultado de una prueba. Me intereso por ella y ella se interesa por mi. Me pregunta qué tal me fue la última cita con la psiquiatra. No se atreve a preguntarme porque sabe que soy muy sensible, y hay veces que no me gusta ni siquiera que me pregunten cómo estoy. Aunque hay formas y formas de preguntar. Si tengo mucha ansiedad casi todo me molesta y me sabe muy mal no saber calmarme, como para que me recomienden que me relaje.
Interesarse el uno por el otro. Es precioso. Antes, no me habría atrevido a preguntarle. O mi relación habría sido tan inexistente que no me habría enterado de lo que me pasaba.
Si, éste lugar a veces es un patio de colegio, con polémicas infantiles. Unos hacen, otros no hacen, unos y otros opinan de lo uno y de lo otro y así en bucle constante.
Pero, tal y como le decía a Venus, estoy por encima del barro. A veces vuelvo al barro, pero ir de lado sobre piso deslizante al volante de un potente R5 de rallyes, tiene su encanto. Es un reto.
Gracias por preguntar, gracias por tu apoyo. Los pequeños detalles son importantes.
miércoles, 8 de mayo de 2019
Confirmación / Sensación
Sin tu ayuda lo que soy no sería posible. Sin todo lo que me he trabajado (ese "hacerte caso") tampoco habría sido posible.
Días grises
Creo que nunca había escrito justo-antes-de. Después si, cada vez. Pienso en lo que te diré y lo muchísimo (la mayor parte de cosas positivas, pequeñas, importantes, y positivas) que ha ocurrido desde la última vez. Las horas transcurren mansamente y los nervios infinitos no aparecen, ni creo que aparezcan todavía.
Escucho música totalmente cósmica que me aísla de las pequeñas tonterías, ruidos y voces. Me siento más a gusto rodeado de gente. Música cósmica que me recuerda a 1999. Seguro que a Venus, le gustaría.
martes, 7 de mayo de 2019
Detectada humedad en el piso
Mario se había acostumbrado a hacer pis sentado en el retrete. Así era más difícil manchar la taza del váter o el propio suelo con su orina. A veces resultaba un poco asqueroso, sobre todo en los baños públicos, donde la limpieza era mejorable.
No era el caso. El suelo negro brillaba, al igual que los azulejos y los sanitarios. La limpieza era casi quirúrgica.
lunes, 6 de mayo de 2019
Arañando relatos
Me está costando LA VIDA escribir dos relatos. Pero, aunque me cueste, es precioso. Es precioso pensar en nuevos talleres, nuevos relatos, leer en voz alta y todas esas cosas preciosas. Y no únicamente en cómo me siento.
Dormir bien es precioso. Estar tranquilo. Que la rutina no sea desagradable. En un día de calma y de casi paz (aunque los días tengan claroscuros y altibajos) es difícil comprender la lluvia.
sábado, 4 de mayo de 2019
La calma
Como siempre pensando en que decirle a la psiquiatra, en estas casi ocho semanas ha pasado casi de todo. Pero la sensación es positiva, no es una sensación, es real.
Echo de menos a una personita.
Buenas tardes y buena suerte.

