martes, 3 de diciembre de 2024

Permitirme sentir



Permitirme sentir. Permitirme estar mal. Poder reflexionar sobre todo lo que ha pasado. Y permitirme descansar. Porque no todo son consultas de psiquiatría y psicología, con lo agotadoras que son.

Ahora vuelvo a volar por encima de las nubes, con el sol del atardecer acariciando mis planos.

Expreso mis miedos. Y la vulnerabilidad amable y recíproca. Al menos en psiquiatría no me tengo que desnudar físicamente, anímicamente siempre. Y en eso la complicidad es TAN importante.

Si, con una dosis máxima de antipsicóticos podría no sentir. Pero ese no es el objetivo.

Ahora a disfrutar del aprendizaje, a descansar. A asimilar la consulta. Los destellos, los matices. A paladear la calma. Por encima de mis miedos coherentes pero muy alejados de la realidad.

Siempre puedo más de lo que creo.

Ante un espejo

Hoy toca ir de nuevo al querido hospital. Ver a mi copilota/psiquiatra. En un entorno hostil pero que supone un reto.

A la vez es el día de las personas con discapacidad (el primero con el certificado).

Un día importante, con la resaca de los exámenes, pero precioso.

De frío y con abrigo de alta visibilidad.