miércoles, 13 de junio de 2018
Interacción / Camino
Al final el viaje es tan importante como el destino. Y estoy en el camino. Fuera de mi burbuja, donde me siento cómodo, hay un montón de actividades por hacer. Una exposición sobre el feminismo, por ejemplo. No lejos de casa, gratuita y muy interesante. Aprender, pensar, charlar con otros seres humanos. No sentirme fuera de lugar, todo lo contrario.
Hoy la espalda molesta un poquito, menos que otras veces pero más que ayer. Aun así, me encuentro bien, tranquilo, sin tristeza.
Avanzando. Quizás no como un potente Porsche sino como una diminuta excavadora de orugas, pero avanzando.
lunes, 11 de junio de 2018
Remontando / Alivio
domingo, 10 de junio de 2018
Avance
Lo bueno es que me recupero antes de la tristeza e incluso encuentro personas que me acompañen, aunque no sea cara a cara y que me den ánimos. La tristeza no me altera el sueño y sigo buscando cosas que hacer para relacionarme con gente.
Pero vuelvo a tener esa sensación de estar en una encrucijada y no saber que hacer. No debo dejarme arrastrar por la tristeza pero no se muy bien que hacer para seguir avanzando y, sobre todo para no retroceder.
En Julio y Agosto la ciudad medio se detiene, medio se para y a eso tengo miedo, a pararme yo también y a retroceder.
viernes, 8 de junio de 2018
A veces arriba y otras ... abajo
Se que estoy en el camino correcto y que avanzo, pero cansancio, tristeza, ansiedad, molestias en la espalda y semanas muy cansadas no son buena combinación. Me pregunto en 2006 cómo podía sobrellevar trabajar todos los días, durante 4 o 5 semanas seguidas. Aunque más frágil anímicamente era más fuerte físicamente, eso y que tenía 12 años menos.
Pero eso pasó, y el comienzo del año desastroso también, y aunque me ponga triste y me sienta mal soy capaz de calmarme y de dormir y, aun en los días menos buenos, seguir buscando cosas que hacer. En algún momento todo fluirá y sonreiré al recordar estos días.
jueves, 7 de junio de 2018
Diagonal mayor por diagonal menor partido de dos
Gracias a ti por tu empatía y por escucharme y por saber que hago esfuerzos por aunque sea comunicarme con personas.
Al menos en lugar de ladrar pude decir "no tengo el mejor de los días" o "no tengo un buen día".
Ladré a quien no debía, de todas maneras.
Una semana después llegaron las explicaciones y la confirmación de la configuración. Ambas satisfactorias. Y pude mantenerme en calma y callado. Ya me he metido en bastantes jardines.
Ahora no tengo ganas de llorar como ayer o como hoy antes, pero me siento igual de pequeño y estúpido. Se que ni lo uno ni lo otro es verdad.
Tu vales mucho. No dejes que nadie te haga creer lo contrario.
Gracias a ti por confiar en nosotros y comentar momentos personales sin incomodidad ni pudor. Yo también agradezco la sinceridad. Recordaba "deseo que ya no puede ser", lo que pudo ser y no fue.
Ayer hoy era mañana. Centrarme en el aquí y el ahora. No esperar a estar bien sino hacer cosas para estar bien (complicado).
Camino agridulce
miércoles, 6 de junio de 2018
Sueños
Hoy soñé que estaba perdido en una especie de oficina, con muchas puertas de color rojo y gris, otras de cristal translúcido, todas cerradas. Escuchaba ruidos y voces al otro lado de las puertas. Veía la luz de la calle. Hasta que por fin pude encontrar una puerta que estaba abierta y que me condujo a una especie de estadio. Pisé la hierba de un campo triangular o quizás en forma de ala delta, que me resultaba lejánamente similar a un cambo de béisbol. Vi trozos de poliestireno expandido blanco en el cesped, grandes maletas de color negro, un escenario, focos, herramientas. Quizás estaban preparando todo para un concierto.
Vértigo
-Te dije que tú traes suerte. Te lo dije-
Le abrazó con tanta fuerza que escuchó crujir sus vértebras.
-Eh, ten cuidado. La espalda duele-
No se lo tuvo en cuenta. Michael ponía la misma pasión y determinación en todo lo que hacía: desde hablar a pilotar un helicóptero o empuñar un arma. Y su físico de gigante, de gladiador, sus casi dos metros de piel azabache, reforzaban esa determinación.
Estaban en el pasillo del hospital de una base militar cuyo nombre y ubicación eran más o menos confidenciales.
Expresar emociones
Expresar emociones o según que emociones no está bien visto. Y menos para los humanos de género masculino. La felicidad si se puede expresar: todos felices y contentos y perfectos, y si no lo eres, basta con que compres algo para sentirte mejor, desde un perfume a un coche.
Supuestamente felices y perfectos todos ellos. Los espectros.
"Todos los que creen que tener miedo es ser cobarde, que reconocer tener miedo es de ser cobardes, todos esos son espectros."
(El diario de Rachel)
Reconozco que tengo miedo. A veces estoy muy triste, tanto que no puedo expresarlo con palabras. Lo intentaré: una tristeza inabarcable, más grande que el océano. Nadar en la oscuridad en medio del océano y no saber cuanto tiempo podrás mantener la cabeza fuera del agua.
Reconozco que me enfado con facilidad y que mi ira, si fuera una bomba, sería capaz de destruirme a mí mismo y lo que me rodea en varios kilómetros a la redonda.
Reconozco que tengo ansiedad y esa emoción (no sé si es una emoción) complica hacer las cosas más sencillas.
Reconozco que me di cuenta de que no podía (poder podía, pero no quería seguir viviendo de esa manera) seguir adelante sin ayuda. Pedir ayuda fue y es la mayor lección de humildad y valentía que conozco.
Reconozco que cada vez puedo gestionar todas esas emociones de forma más eficiente, aunque todavía me quede mucho por mejorar. Y que estoy más seguro de mi mismo y aprendo a ver mis virtudes.
Buenos días y buena suerte.
martes, 5 de junio de 2018
Diques
Diques a punto de estallar. El estruendo que precede a la avenida. Un alud de agua y barro que todo lo arrasa. Esperar a la tormenta. Resistir. Un segundo más, un minuto más, una hora más, un día más, una semana más. Apuntalarse. Sacos terreros. Taludes entibados con vigas de hierro y tablones de madera. Contener la respiración, el miedo, la rabia y las lágrimas. Volver a vivir un instante una y otra vez, un instante que no podía ser cambiado.
Suspiró.
Descanso, agua, comida y compañía.
Cuaderno de bitácora
lunes, 4 de junio de 2018
Es tiempo de retomar
ciento y una vez más
sin temor ni tristeza, me orillo ave fénix
renazco, vuelvo a empezar
Pide para mi la sed, que necesitan las almas
la tendré a condición de volverme un poco niño
en cada final, hay una marca desde la que volver a empezar
[...]
Atrás y para siempre la negra noche
es tiempo de pelear, cerrar filas y entender
que lo que sola no puedes hacer
amigos contigo lo harán
Manolo García - Es tiempo de retomar
sábado, 2 de junio de 2018
Late at night*
Pero pedí ayuda y poco a poco volví a resurgir. Seguí adelante. Subí por mi montaña artificial, de arena, grava, tierra, jaras, almendros y olivos. Y el sol me acarició y secó mis ropas. La niebla quedó más abajo. Y me senté a ver atardecer desde la cima de mi montaña artificial en la compañía de Marco, el gato pirata que me prestó alguna de sus siete vidas para seguir adelante. Y pasé la noche junto a él en mi refugio. Y fui capaz de dormir muchas horas.
El recuerdo del vértigo y de la humedad de la lluvia supongo que me acompañarán siempre. Pero los recuerdo con serenidad.
Buenas tardes y buena suerte.
I woke up late at night
And everyone's staring at me
So I thought that was just a dream
But hey! I could feel their legs
So I went up
Higher than you've never been
I waited 'till the sun went down
But I'm still here
And if you turn on the lights
They'll see the gas
And if you turn on the lights
They'll know about my plans
I could see the trees
And I know they also saw me
We all were going back and forth
Like we moved with the wind
It was not bad
But listen, do you know who I am?
If you ache I lose weight
I rather be fat again
And if you turn on the lights
They'll see the gas
And if you turn on the lights
They'll know about my plans
It's just a matter of time
That they are back
Late at night - Dover
El placer de las pequeñas cosas
Poder dormir hasta tarde.
Ver una película, o una serie, o un viejo resumen de un rallye.
Escuchar canciones sin que a cada poco me asalten recuerdos dolorosos.
Pero todavía espero con impaciencia la nueva semana. Que empieza por 3 vez en domingo y es realmente intensa. Pero tengo calma para afrontarla.
viernes, 1 de junio de 2018
Luz
La luz y la calma. Trepando o creciendo en mi montaña artificial.
jueves, 31 de mayo de 2018
Autoequilibrio
miércoles, 30 de mayo de 2018
Niebla (n+1)
La amenazadora silueta del edificio se hacia más y más grande ante ellos. Dudó de su finalidad. Quizás un hospital. O un hotel. Ahora amenazaba ruina. De día transmitía una extraña sensación de vértigo y desolación. De noche daría miedo. El escenario para una película de terror. Pero era real. Y los monstruos existían. Él los daba caza y había sido testigo de sus estragos muchas veces y blanco de su ira alguna.
Veía sin ver. Sus cinco sentidos estaban alerta, su sexto sentido, desplegado al máximo. Lo que percibía se le antojó una mezcla de imagen infrarroja y la pantalla de un rádar o un sónar. Localizó el punto de entrada al edificio más cercano a su posición actual. Se orientó en su interior bañado de cascotes y escombros. Alcanzaron una estancia más amplia. Una piscina cubierta. Los había presentido. Ahora los veía. Escogió uno de los dos. Desenvainó la espada y dejó que la ira y la rabia se desbocaran.
Percibió su sorpresa. Pero pronto intentó protegerse usando su magia contra él. Dolía. Su sorpresa aumentó al contemplar con horror como era inmune a sus hechizos. El dolor le cegaba y embotaba sus sentidos y sus movimientos. La estocada, dirigida al cuello, rozó el hombro izquierdo. El hechizo se interrumpió de inmediato. Escuchaba sus gritos, pero de forma lejana e irreal. En la niebla roja de dolor y de rabia, dibujó una sonrisa en sus labios. La siguiente estocada alcanzó su cuello y le decapitó de un sólo tajo. Su sangre chorreaba por el filo de su espada y por sus brazos.
Matarlos a todos.
Matarlos a todos.
En medio de esa enloquecedora marea de rabia, dolor y euforia, percibió una energía desconocida y poderosa estallando a su espalda. La profesora. Con el suficiente entrenamiento podría haber acabado con los dos ella sola. Se volvió lentamente. Estaba de pie y se tapaba la cara con las manos. Lloraba. A sus pies, el otro oponente. En posición fetal. Muerto.
Se miraban sin verse, recuperándose de aquel instante horrible. En sus labios leyó un nombre.
Laura
¿Dónde estaba? La sentía viva.
En el fondo de la piscina, acurrucada. No sabría decir cómo llegó hasta allí. Quizás saltó. Quizás encontró una escalerilla. Lo siguiente que recordaba era estar a su lado, en el fondo. Con su mano derecha entre las suyas. Parecía más pequeña y más frágil. Débil, pero viva. No le quedaban muchas fuerzas pero de nuevo decidió que valía la pena.
Transferencia.
Cuando recobró de nuevo el conocimiento las vio abrazadas. Estaba viva. Había despertado demasiado pronto a una realidad demasiado horrible de creer, pero estaba viva. La escuchó preguntar por su madre.
-Tu madre está bien, razonablemente bien después de todo lo que ha pasado. Saldrá adelante y tu también lo harás. Sé que no entiendes nada de lo que ha pasado. Ni tengo fuerzas ni soy quién para explicártelo. Es horrible, si, y da mucho miedo. Pero tú eres poderosa y hay gente que se preocupará por ti y te cuidará de ellos-
Le tiró las llaves del coche a la profesora.
-Teneis que iros de aquí. Yo no os soy útil por el momento. No puedo conducir todavía. Y mi ropa y yo mismo está manchada de sangre. Eso supondría preguntas.-
-¿Cómo vamos a dejarte aquí?-
-Se cuidar de mi mismo. Vamos. Marchaos-
Cuando se fueron quedó a solas con dos cadáveres, con su dolor y su euforia. Al llegar la noche fue capaz de ponerse en pie. Salir del edificio. Perderse en el bosque. Parecía sacado de alguna pesadilla: un tipo con las ropas manchadas de sangre y una espada en su vaina colgada del hombre, avanzando en la oscuridad de la noche, en silencio. Como un animal salvaje. Como un lobo. Sonriendo.
Poderes en la sombra
Lo que ha pasado hoy, que, evidentemente no voy a contar, me ha afectado un poco (tengo ganas de llorar que no tenía por la mañana pero son moderadas). Sinceramente de personas y grupos así no se puede esperar nada más que decisiones sectarias. De nuevo intentaré autoequilibrarme y centrarme en mi recuperación mental y física, porque todo lo demás no importa.
Además, no quisiera anticipar nada porque las decisiones suelen ser inconsistentes y enfadarse para nada es una lata.
Silencio, Alivio, Dolor, Ruido
Fundamental para conseguir calma (=alivio). Pero si la calma interior es lo suficientemente intensa, no hay ruido externo o interno que la pueda perturbar.
Alivio.
Es un alivio poder dormir bien y estar más o menos calmado (aunque parece que aparente lo contrario). Es un alivio notar las manos de la fisio intentando relajar mi espalda en días alternos.
Dolor.
Si no dolor, molestia. Desde pocos minutos después de levantarme hasta que por fin puedo tumbarme un rato en la cama, a la tarde, o cuando me trata la fisio. No es una molestia insoportable pero si constante y casi son dos meses así. Pero mejorará. Ha mejorado, pero muy poquito.
Ruido.
En una ciudad como ésta, en una oficina como ésta, no existe el silencio mas que en instantes muy contados. Siempre hay algún ruido de fondo o algún humano quejándose y diciendo tonterías, pero existe la calma Y LOS AURICULARES, MUY IMPORTANTE para contarrestarlo.
Y es un placer volver a escribir y encajar un relato. Que siempre es más que un relato, porque mis personajes suelen decir aquello que pienso o siento y que no me atrevo a expresar de otra manera.
(Y no me dejan acabar esto, me interrumpen con preguntas y con voces estridentes, pero contesto lo que se, pienso en nuevas bajadas para mi montaña artificial y en frenos con pinzas de cuatro pistones para frenar las bajonas más grandes)
sábado, 26 de mayo de 2018
Deshacer el mundo*
*Deshacer el mundo es una canción de Héroes del Silencio.




