lunes, 5 de marzo de 2012
Teléfono
"Siento admiración la gente que habla y habla por el móvil. En la calle. En el metro. En el tren."
María (@orientateconmaria.bsky.social) me diría: en 2012 no tenías el diagnóstico de autista, pero llevabas literalmente desde el colegio sintiendo que eras diferente a los demás, incluso que no encajabas en ningún sitio. Pero es que no eres una pieza de LEGO, no tienes que encajar a la fuerza.
sábado, 4 de febrero de 2012
"Vamos, lo opuesto a mi. Un ser tímido y frágil que se me envuelto casi-sin-querer, en todo tipo de situaciones ridículas. Una cosita pequeña a la que un millón de cosas sencillas le parecen imposibles. Que pasa la mayor parte de su tiempo solo. Lo que no es malo del todo: la gente no te saca de quicio, no te hace sentir mal y tu a ellos -por culpa de la inmediatez que me puede, a veces actúo sin pensar- tampoco."
Todo eso decía, dice "soy autista". Yo no soy la medida de nadie ni nadie es la medida de mí. No soy mejor ni peor por ser autista. Soy diferente, más sensible y, hasta cierto punto, más frágil.
En el convulso otoño de 1999 (con rasgos ansiosos, depresivos, insomnio y una alergia autoinmune en manos y pies molesta y dolorosa), sonaba esto en mi walkman
Puede ser uno de estos días
Tu última batalla
O que las larvas nos hagamos adultas
Y no entremos por la cerradura
El corazón pasando un túnel
Oscuro como un naufragio
Morir todavía y no después
Buscando sin remedio
No recuerdo tener ideaciones (mi memoria es muy precisa, en ese sentido) pero si colapsar sistemáticamente en enero y febrero de 2000. Recuerdo un colapso grande que fue un shutdown + despersonalización con mucho detalle en Atocha Cercanías, me perdí en una estación que conocía perfectamente. Pensé que era un ataque de ansiedad o de pánico.
Del otoño de 1998 al otoño de 2000 me quedé TANTAS veces sin cucharas. Lo recuerdo como lo peor de lo peor y no tenía nadie a quién contarlo, sólo lo podía escribir en relatos en papel con mi letra difícil de entender.
TW: escena de un cuasi intento de suicidio en una película. He vuelto a ver esa escena. No voy a dar detalles por no revolver. No tengo ideación. No me ha dañado pero me ha removido verla.
Yo haría eso: decir que no puedo, que no soy capaz y pedir perdón y me gustaría que me acompañaran así. Que me digan que se puede poner un cristal nuevo y que no tiene importancia.
Y las x4 psiquiatras que me han tratado y, sobre todo, María, mi copiloto/psicóloga, me han acompañado así.
BREAK BREAK
Han pasado 14 años. De los 32 a los 46. Entonces estaba en paro (llevaba en paro desde Abril). Anímicamente, me encontraba peor que ahora. No tenía el autoconocimiento que tengo, ni las herramientas en todos los sentidos (seguimiento en psiquiatría, psicoterapia, diagnóstico, benzos para momentos complejos). Tenía 2 blogs, alguna amistad por Internet, un diario, un móvil muy sencillo y una cámara de fotos. Y una bici sencilla pero muy práctica aquí y otra en la baja alcarria. Es más sencillo tener ansiedad cuando estás solo, porque puedes ir a tu ritmo y hay menos ruidos. Sinceramente, los años complicados de ansiedad de 2014 hasta ahora (no todos, no siempre), viviendo acompañado habría sido complicado, sobre todo rodeado de personas que no te entienden (porque son neurotípicas). El camino del infierno está lleno de buenas intenciones.
Hace un siglo me hubiera gustado ir a una ciudad que no puedo citar en una Gilera Stalker. Y quedarme en tus brazos. Ahora se que eso no era posible. Pero si que hay personas que me quieren, en todos los sentidos.
Mañana irá mejor. Y mientras amanece soñaré que recorro Barcelona con una bici de carretera con manillar plano, en la oscuridad, por supuesto con casco y ropa clara y reflectante. Y con luces de esas que casi hacen días de las noches.
Buenas noches y buena suerte."
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