¿Por qué lo hice? Porque no me sentía cómodo. Supongo que el fantasma de la ideación y de que mi familia se enterara de que me encontraba mal.
He estado al otro lado del espejo, he tenido ideaciones, shutdown, meltdown, pero también calma, aprendizaje, amistad.
Y hace unos días decidí que no me iba a esconder. Todo vuelve a estar a la vista de unos pocos. En clave pero sin máscaras.
No puedo avanzar sin sentir lo que siento y sin saber por qué lo siento, que soy, llámalo etiqueta. Si no me conozco no me puedo querer.
Entre el calor y cierta sensación de no saber que hacer he tenido un poquito más de ansiedad y el lunes dormí solo regular, pero dando paseos casi cada día y al quedar con mi amiga el martes, me encuentro mejor.
Y mis ojos están bien.
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