Estoy releyendo un diario de hace más de diez años. Y todo me resulta tan evidente, tan AUTISTA. Dificultades en trabajos varios. Me gustan las rutinas. Preguntas absurdas de personas conocidas aleatorias sobre las bicis.
Las bicis. Mis compañeras fieles. Cuántas veces estaba al borde del desastre y pensar en pasear en bici, en poner tal o cual accesorio, en llegar a un sitio desconocido. Las dos últimas bicis de rueda grande llegaron en momentos difíciles y con medicación y profesionales de la salud mental de por medio.
Pensando en el año pasado, en lo que me costaba dormir, en el cambio de psicóloga, en autorizaciones y malentendidos con el seguro médico y con el hospital. Ojalá haber pensado en M. desde el principio, me hubiera ahorrado disgustos e igual dos ideaciones.
Ahora llevo desde marzo que me encuentro bien, duermo muchas horas, disfruto de cosas pequeñas como ver deporte por televisión, leer viejos folletos o revistas, ver vídeos en el ordenador.
Ojalá poder hablar con mi yo de 2005 y decirle que es un hombre maravilloso y que está dando el 200% y que es una persona válida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario