La semana pasada me preocupó no dormir bien. Fue un día. El resto he descansado genial. Y es MARAVILLOSO. Si que lo es.
Soy consciente de los pasos que he dado. Disfruto de ver una serie o películas. De leer sobre los trenes que voy a reparar. De estar con mi familia o de pasar una tarde con una amiga. De charlar con uno de esos jóvenes adultos que me dio una lección de tolerancia.
Lo opuesto al año pasado, en julio. Muchas cosas inesperadas, decepciones, burocracia de bancos y de hospitales. Fue agotador. Igual que junio y que la mayor parte de mayo.
Ahora llevo casi 5 meses durmiendo bien. Es genial.
Pensando:
En el aquí y en el ahora. En hoy. En dar un paseo por la tarde. En la serie que veo y lo bien que describen la despersonalización. En que he aprendido a sentir y a recuperar cucharas. En que ahora no necesito recuperar cucharas ni recuperarme de una despersonalización porque la última fue como en febrero. Casi en una vida anterior. En volver a estar junto al mar y con una persona muy especial pero con más calma. En Jaca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario