Ayer me quedé casi sin cucharas. Lo que no pasaba desde el año pasado. La verdad, entre imprevistos, cambios, tutorías, y demás, ha sido una semana de muchas emociones. Sumado al cambio de tiempo y de luz, me sentí un poco sobrepasado, con algunas ganas de llorar y con la sensación de no avanzar lo suficiente, de ir demasiado despacio.
Quiero dar las gracias a mis compañeros de trabajo. Habéis hecho de mi primer mes de prácticas algo más agradable. La paciencia con la que me enseñan cosas nuevas o hablar (de coches) de temas banales.
Ayer un compañero, mientras hacíamos determinada tarea que no diré para no dar más pistas, me explicaba para que servía cada cosa, y a la vez iba dando pinceladas de su experiencia como mecánico. Me pareció precioso. Y, aunque estaba cansado y con muchísimas ganas de llegar a casa, me sacó una sonrisa. Además vestir de rojo y negro me gustó. Aunque he de ponerme los guantes desde el principio.
Ayer acabé muy cansado y me costó la vida hacer la compra (había mucha gente en el supermercado y hablaban mucho) pero hoy después de dormir muchas horas me encuentro genial.
Y he dormido genial, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Además, he empezado con el proyecto, que también me preocupaba. Me gustó ver de nuevo a mis compañeros, estar de nuevo en el instituto. La verdad es que el curso pasado fue precioso y empezó igual, sin cucharas y con muchas dudas. Empezó comparativamente peor, ya que no dormía lo que duermo ahora (y con ayuda) y no me encontrabas anímicamente tan estable. Pero a la vez fue esperanzador porque aun así era capaz de ir a clase, socializar aunque fuera poquito, empezar con las primeras tareas y talleres.
Siento una hermandad con nosotros "los locos", los pacientes de Salud Mental, los hemos estado al borde del abismo, los que tenemos citas con psicólogos o psiquiatras, los que tenemos tila en la cocina y valeriana y llevamos lorazepam en la mochila por si acaso.
Al final los cambalaches de llevo x meses sin medicación o x meses sin encontrarme mal (sabéis a lo que me refiero) los sabéis vosotros, mis pocos amigos y la psiquiatra que me trata. En el nuevo y en clase nadie. A veces me siento como un agente secreto.
Buenos días y buena suerte.

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