Conmigo mismo, a solas.
Y sin saber darme descanso.
(Manolo García - En una playa calma)
He buscado esa canción en mi arcaico MP3 mientras escribo en una cama muy diferente a la habitual. El teclado del móvil se me antoja diminuto y mis dedos van muy lentos. El sueño llama a las puertas del lacrimal. Estoy en relativa calma, a punto de tomar la medicación habitual, antes de ir a dormir. No creo que me desvele y, si ocurre, tengo música y lectura.
Buenas noches y buena suerte.
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