Ahora no escribo un diario. Dejé de escribirlo hace casi cinco años. En ese mes de Septiembre imposible de olvidar, doloroso pero mágico. Aunque buscar la magia, los detalles bonitos, desde la calma, es mucho más sencillo, más fluido.
El paso por el reino de los pijamas blancos. Desde entonces me han visto multitud de médicos (de cabecera, psicólogo, fisios, psiquiatra, traumatólogos, médicos rehabilitadores). Ir al médico, sobre todo después de la abundante experiencia de 2017 para acá es cada vez más sencillo. Y, salvo puntuales excepciones (yo diría que 2) todas las citas han servido para algo.
El fin de semana de nuevo sin mirtazapina, que ya ni lo cuento. Y el sábado con alguna náusea pero el domingo no.
Quirófanos no he pisado ninguno desde 2015-2013.
Noches feas, realmente feas sin dormir sólo recuerdo las de noviembre. Y alguna en febrero. Ahora si tengo una noche fea (otra vez anticipando), tengo lorazepam. Realmente, desde Febrero no me hace falta falta. Y si lo tengo que tomar, puntualmente, pues no pasad nada.
Espero que estés descansando y recuperando energía donde naciste a la vida. Y que no sea agotador como la última vez. Te deseo lo mejor. Los que somos compañeros de gremio lo entendemos.
Las noches sin dormir leyendo revistas diversas, o libros. O descargando vídeos y películas.
He avanzado. Mucho. Y es precioso. Si.
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