lunes, 30 de julio de 2018

Puntos suspensivos

Después de todo, no soy mala persona. Quizás todavía tenga arreglo. Quizás pueda hacer feliz a la gente que quiero. Quizás pueda querer a alguien. 

Eso lo pensaba en 2009. Nueve años después se que no soy mala persona. Sensible, si. Introvertida también. Pero puedo calmarme. Aunque necesite ayuda profesional (MAP, psicólogo entonces, psiquiatra ahora) y medicación (paroxetina + zolpidem, ahora me ha bastado con la mirtazapina salvo momentos muy puntuales, muchos menos que veces tomé zolpidem).

Me miro en el espejo y veo un montón de defectos, pero también atractivo. Puedo desear y ser deseado, querer y ser querido, dar y recibir placer aunque sea de una forma poco convencional.

Estoy creciendo y lo que siento ya no es pesado y doloroso, es aprendizaje. Escribiendo, yendo pequeñas actividades ...

  • NO SOY UN DESASTRE.
  • NO ME VOY A QUEDAR SÓLO PARA SIEMPRE (vuelvo a sentirme parte del mundo y tengo unos pocos amigos y una familia maravillosa).
  • NO HAGO TODO MAL. Hago muchas cosas bien y se reconocer mis errores y mis puntos a mejorar.

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