lunes, 25 de septiembre de 2017

Back on track

Se acabó la pausa agradable. Ver lugares preciosos cargados de historia, en buena compañía. O simplemente descansar en el sofá con Marco al lado. Dormir sin despertador. Gimnasio, series, películas. Y ver muuuchaaas bicis. Preciosas y sofisticadas.

En cuanto aterricé de nuevo en la rutina comprobé que nada había cambiado, como no podía ser de otra manera. Me hubiera extrañado lo contrario. No me había olvidado de todo. Desconecté por supuesto, pero seguía recordando como hacer las cosas. Así que me puse con ello, al tran-tran. Olvidar lo negativo y centrarse en lo positivo. Si hay ruidos humanos, subes el volumen de los casos y a correr. Pensar en salvajes bicis de freeride / DH y en los lugares recorridos.



Además la vuelta a casa llega en unas horas. Volver a casa después del trabajo es un momento muy agradable. Y el fin de semana tampoco está muy lejano. Más tiempo para descansar.

De todas maneras no me costó mucho levantarme. Me acosté mucho más pronto de lo habitual y el despertador sonó igualmente mucho más pronto. Una vez fuera de la cama y en medio de la rutina de ducha y vestirse, no moría de sueño. Me desperté algunas veces, nada más.

Ahora de nuevo en la rutina. Sólo una pequeña toma de contacto. Pero me siento útil. Y calmado. Hay cosas desagradables o por lo menos incómodas que no van a cambiar, pero intento me afecten lo menos posible. Además es que no tienen importancia.

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